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lunes, 18 de agosto de 2014

Leonardo Moledo, la leyenda

El sábado pasado falleció Leonardo Moledo. Es un personaje que no necesita mucha introducción. Estudió Matemáticas en la UBA, pero fue más conocido por escribir muchos libros de divulgación científica, e incontables artículos en el suplemento de ciencia Futuro, de Página/12.


Quienes tuvimos la suerte de conocerlo de forma personal, sabemos que era un personaje único. Le encantaba conocer gente cercana de algún modo al mundo de la ciencia. Tenía un departamento lleno de libros. Llenísimo. Y no eran de relleno, eran todos interesantísimos para los que estamos en estos temas, y él los había leído casi todos.
En estos últimos años, cada día bajaba a un bar que tenía enfrente, el mítico La Orquídea, que queda en Avenida Corrientes al 4100, en Buenos Aires. Llevaba algunos libros bajo el brazo, algunas hojas y una birome. Leía, leía y escribía. En papel. Cuando las ideas tenían forma lo pasaba a algún procesador de textos. Conocía a todo el mundo, y a todo el mundo le caía bien. Uno se podía tomar un café con él desde después del mediodía hasta casi el anochecer. Y sorprenderse de cuántos pasaban y lo saludaban.

Recuerdo que lo contacté por primera vez en 2009, con un correo como este:

Comencé a leerlo en el suplemento Futuro, hace varios años ya (creo que cuando tenía 14 años, recién tengo 19 de todas maneras ) y conseguí su libro De las tortugas a las estrellas. Nunca pensé que iba a tener la oportunidad de comunicarme con usted, pero bueno, quería felicitarlo por aquél libro, especialmente la manera de integrar historias ficticias y extrañas con la historia de la ciencia. Ahora estoy terminando Los Mitos de la Ciencia (excelente también), y lo he leído un par de veces en el suplemento de los jueves del Crítica.
Quería comentarle que usted, junto a otros como Isaac Asimov, Stephen Hawking, Carl Sagan y el español Eduardo Punset, son las personas que me marcaron un poco el camino para meterme de lleno en el mundo de la divulgación científica. [...] 

En ese momento no me había respondido, más adelante lo volví a contactar por redes sociales, y nos pudimos conocer. Me invitó a colaborar en Futuro, debatimos de mil temas, y discutimos mucho sobre algunas cuestiones de filosofía política. Nos borramos de Facebook como dos quinceañeras. Un día me respondió este correo que yo le había mandado cuando era más chico, que había olvidado, diciendo: "Nostalgia. Eran otros tiempos". Y nos volvimos a hacer amigos y compartir cafés. Nos dimos cuenta que era inútil discutir sobre algunas cosas, si estábamos tan de acuerdo en tantas otras. Y le daba un poco de verguenza que lo haya puesto en el mismo pedestal que Asimov, Hawking y Sagan, que también eran grandes para él (y no a Punset, que en los últimos años pasó de hacer entrevistas de neurociencia a casi de astrología).

Me enseñó mucho. Le gustaba cómo escribo, pero quería que sea menos peleador. Apuntar más a las cosas buenas de la ciencia, y no tanto a criticar a las pseudociencias "como hace Mario Bunge". Y por eso todos lo querían. Ahora veo su perfil y veo a la gente comentando cosas como "nunca fue egoista con el laburo: si una cosa hizo siempre fue dar trabajo", y docenas de personas contando cómo les abrió las puertas al mundo del periodismo de ciencia. A mí me abrió muchas puertas en este raro mundo de las publicaciones en papel. Y me siento representado en cada comentario que veo en su muro de gente que no conozco.

Leonardo supo convertirse en una leyenda, rodearse de la mística de aquel bar porteño, y dejar un genial legado. En los que tanto aprendimos de él, y en todo lo que todavía nos puede enseñar. Su último libro se publicó hace sólo un mes, se llama Historia de las Ideas Científicas: de Tales de Mileto a la Máquina de Dios. Tiene casi mil páginas, y se va a convertir necesariamente en un clásico.

Las leyendas son inmortales.



-En su blog publicaba algunas de las entrevistas que hacía a científicos argentinos (y todo tipo de geniales desvaríos), y sus colegas le dieron un cierre con una entrevista que le habían hecho a él hace un par de meses.
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sábado, 2 de agosto de 2014

Jipis de la nueva era


-Nos cansamos de los jipis de la nueva era. Esto no puede continuar así. Hoy son pocos, pero cada vez son más. Nos echan la culpa de todo. De la soja transgénica. De las estelas de los aviones. Del cáncer. Ninguno sabe qué es un transgénico. No saben que los aviones jet largan vapor que se condensa y forma esas líneas blancas en el cielo. Creen que es veneno. No lo saben, porque en sus años de secundaria se la pasaban fumando marihuana. Y ahora nos acusan de que estamos fabricando marihuana transgénica. ¡Por dios! Las acciones suben... sí, pero nuestra imagen pública... cae.

El principal asesor de márketing escuchaba atentamente, miraba las gráficas en la pantalla de su tablet y tomaba notas. Dudó, pero se animó a interrumpir al presidente frente a toda la comisión directiva.

-Señor, disculpe, quizás tengamos que invertir en nuevas campañas publicitarias, explicar mejor lo que hacemos.

-¿Para qué? Usted es un jovenzuelo, cree que conoce cómo son las cosas. Yo manejo esta empresa hace muchos años. Hemos comprado a senadores, periodistas. Tuve amigos jipis en los ‘60. Ya están muertos. Pero esta generación viene recargada. De estupidez e ignorancia. No les interesa la paz y el amor, sólo quieren imponer su visión retrógrada del Universo.

-¿Pero qué está proponiendo?

-Si me dejara hablar se enteraría. Ya hace tres años que Monsanto se alió estratégicamente con Pfizer. Ellos están igual de preocupados que nosotros por este tema.

Los árboles de Missouri se veían triunfantes y tranquilos desde el ventanal del cuartel general de la compañía. La ciudad vivía su vida como siempre, y en la entrada había tres o cuatro personas con carteles protestando contra cosas que desconocían. Todos los meses había manifestaciones de varias docenas, y el resto de los días se turnaban en pequeños grupos para sostener las emotivas y morbosas pancartas.
La comisión escuchaba atenta, tomaba notas, y esperaba la reveladora solución que les agrandaría los bolsillos y las cuentas en Suiza.

-La idea es aprovecharnos de la nueva moda jipi de no vacunarse. Monsanto le está girando secretamente fondos a Pfizer para desarrollar una vacuna contra el ébola, que ya está casi a punto.

-Pero es una enfermedad muy marginal, sólo hay algunos casos en Africa, ¿quién va a comprar estas vacunas?

-Me sorprende que se dedique al márketing, y no pueda ver el cuadro general de la situación.

Los jipis de la entrada iban a seguir sosteniendo sus pancartas, e iban a seguir sin vacunarse. En medio de una ciudad tranquila donde no pasaban muchas cosas.


Todavía.



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Tranquilos, es ficción. Espero que sea ficción. Quizás más adelante siga publicando narraciones en el blog, o sino en la página fb.com/proyectosandia, o twitter.com/proyectosandia.
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jueves, 19 de junio de 2014

¿Los eBooks van a reemplazar a los libros de papel?


Me acerqué a la librería Ross de Rosario para consultar si tenían un libro en particular sobre Periodismo Científico. Me informaron que se había dejado de editar en 2005 y claramente no tenían ninguno en stock, así que fui al estante a revisar qué había. Encontré uno de temática similar que me interesaba y fui a averiguar el precio.

La chica lo pasa por el escáner y se queda pensando. Tipea algo y sigue pensando.

-Sale AR$60 (5USD). Pero esperá acá que parece que hay un problema.

Y se fue al otro piso, a donde supongo estaba el administrador. ¿Un problema? ¿Cuántos problemas puede tener un librero? Esperé 5 minutos y volvió.

-Mirá, este libro pertenece en realidad a los dueños anteriores de esta librería (Ross, que se vendió a principios de año) y nosotros (Cúspide) no lo tenemos en el sistema. Si lo querés, avisame porque tenemos que mandar un informe a Buenos Aires para que actualicen el registro y si lo aprueban te lo podamos vender.

Mi cara de asombro debe haber sido única. Por un momento me pregunté qué pasaría si le sugería pagárselo a ella, irme con el ejemplar y no dejar nada asentado. Sólo por el hecho de no meterme en semejante embrollo, pero supuse que podría meterla en problemas, así que me mantuve en el marco de la legalidad.

-¿Y cuánto puede tardar eso?

-No se, es la primera vez que pasa esto.

Ah, ¡qué afortunado!

-Bueno, ¿le puedo sacar una foto así lo bajo gratis de Internet?

-Sí, tomá.

Y me fui. Sin el libro que había ido a buscar por no tener stock. Sin el premio consuelo por una estupidez burocrática. Y con renovadas ganas de defender el concepto de libro electrónico. 


Con la llegada de los lectores en dispositivos móviles, empezaron a correr ríos de tinta (y sobre todo de píxeles) sobre si se acercaba el fin de los libros de papel. Y si el debate no empezó antes -los libros en PDF existen desde los '90-, fue porque la gente siempre argumentó que "leer en la PC hace cansar la vista". Claro, uno trabaja 8 horas frente al monitor, se pasa 4 horas más en Facebook, pero para leer un libro ¡Ay mis ojos!

Las opciones que hoy tenemos son muy variadas, y van desde dispositivos especiales para leer (tipo Kindle) que tienen pantalla opaca, sin luz, batería que dura un mes, y no cansa la vista; hasta software gratis para instalar en cualquier teléfono o tableta (mi preferido es Google Play Books porque permite poner un widget muy lindo, pero hay otros interesantes como UB Reader).

El libro fue inventado como un objeto para almacenar y transmitir información. Las ideas se pueden plasmar en texto, y este a su vez en papel que puede ser escrito, copiado, encuadernado, y leído por otros en casi cualquier momento y lugar. En otros momentos históricos el papel como soporte de información fue algo revolucionario: ocupaba mucho menos espacio que la roca, cerámica o madera tallada. Y supongo que en su momento los conservadores habrán pegado el grito en el cielo: "¡El papel se pudre, se rompe o se quema, no hay nada más eterno que la piedra caliza!". Lo cual es cierto, pero resulta más cómodo llevar un libro en el bolsillo que una pirámide esculpida.


Hoy tenemos tecnologías más avanzadas que el papel para almacenar y transmitir información (¿sabían?), y seguir leyendo de papel es un mero fetiche. Nos gusta sostener un libro, hojearlo, olerlo, subrayarlo, ponerlo en un estante, pero las librerías no tienen espacio y dinero infinito para almacenar todo lo que podemos llegar a querer leer. Y tampoco nuestra mochila. Me gustaría saber cuántas lesiones ha causado la colección de Juego de Tronos.

La pregunta: ¿Estas cosas raras del siglo XX van a reemplazar a los libros de papel?

Este es el quid de la cuestión. Aunque pareciera que voy a decir que sí, mi respuesta es un rotundo No. Como decía, el libro de papel es un fetiche, y no va a dejar de existir. Probablemente nunca. Pero el libro electrónico va a encontrar cada vez más su nicho en cualquier persona que quiera andar liviano.

Por ejemplo, si el primer título de Juego de Tronos pesa 1,4kg, y su versión digital 1,23 Mb, el Kindle más básico (que tiene 1Gb de memoria) nos permite almacenar el equivalente a una tonelada de papel. Podemos estimar que es un promedio de 1000 libros. El equivalente a leer 14 libros por año durante una próspera vida de 70 años de lectura. Da incluso miedo pensar que un lector de bolsillo puede guardar más de lo que vamos a leer durante toda nuestra vida.

Otro nicho que va a reemplazar es el de los libros de edición muy barata, esos impresos en papel muy fino, que manchan los dedos y se deshojan, con tapas horribles diseñadas en Paint. Los odio con todos los 21 gramos de mi alma, y si bien me encanta coleccionar libros, prefiero mil veces leer en el teléfono o el Kindle antes que en esas basuras que valen más como leña.

Con el tiempo los libros que van a ir quedando son las ediciones que valen la pena. Esos que estamos orgullosos de mostrar sobre la mesa o estantería, con lindos diseños, imágenes y maquetados, lomos cosidos o incluso tapas duras, dedicatorias personales y por qué no, firmas del autor.


Opiniones y noticias de ciencia todos los días en @proyectosandia y fb.com/proyectosandia
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miércoles, 4 de junio de 2014

Qué son esos planetas nuevos que se descubren todas las semanas


Ya se volvió rutina que todos los meses se descubran planetas. ¿Dónde están? ¿Qué son? ¿Por qué no los vieron antes?

Los exoplanetas, o planetas extrasolares (aunque pueda parecer obvio) son planetas que orbitan estrellas que no son el Sol. Fueron desde siempre la fantasía de astrónomos y filósofos, y recién en 1992 se descubrió el primero. Hasta 2013 se habían descubierto un total de cerca de mil, y sólo en 2014 van 818. En esta gráfica se muestran cuántos se vienen detectando por año. Los colores corresponden al método de detección que usaron. Verde es el método de tránsito que se explica a continuación, azul es el de velocidad radial o bamboleo producido por la estrella si el planeta está muy cerca. La estrella madre se acerca y aleja de nosotros, y eso produce una variación en su color, producto del Efecto Doppler. Similar al cambio de tono del sonido de una ambulancia cuando pasa al lado nuestro, pero con la luz.



Son casi imposibles de ver. Imaginense intentar ver un grano de arroz al lado de una potente lámpara a miles de metros de distancia. Por eso las imágenes directas son raras, y se representan con el color rojo.  la forma de detección más común es el "tránsito". Los potentes sensores de algunos telescopios detectan si la estrella pierde un poquito de brillo cada tanto. Observan con más detenimiento, y calculan si esa merma de luz se debe a que un planeta está pasando delante suyo.

Variación del brillo de una estrella producida cuando un planeta pasa frente a ella

La mayoría de los que se descubren son planetas gigantes, simplemente porque son más fáciles de ver, pero cuando se calcula su masa mediante el "bamboleo" que producen con su estrella, todos solían tener una densidad similar a Júpiter y los demás planetas gaseosos.

El Telescopio Espacial Kepler fue diseñado especialmente para buscar exoplanetas con estas técnicas, y enviado al espacio en 2009, pero desde 2013 se encuentra fuera de servicio.

Kepler-10c es el primero que tiene un tamaño tan grande (diámetro de dos veces y media la Tierra), y una densidad similar a la Tierra.

Se encuentra a 560 años luz de nosotros. Demasiado lejos. A la velocidad de la sonda Voyager I, uno de los vehículos que alcanzó mayores velocidades construidos por el hombre: 62.000 Km/h, tardaríamos casi 10 millones de años en llegar. Ningún exoplaneta está a nuestro alcance, ni con la tecnología que existe hoy, ni aun aumentando multiplicando por mil la velocidad máxima de nuestras naves.


Otro dato interesante sobre Kepler 10-c es su edad. La estrella que orbita que orbita es de las primeras que se crearon en el Universo, tiene 11.000 millones de años. No sabemos nada sobre su composición, además de que debe ser rocoso por su densidad, así que estamos muy lejos de especular si hay condiciones viables o no para la vida. Lo que sí podemos hacer es analizar si está en lo que se llama "zona habitable", una zona que no está muy lejos ni muy cerca de la estrella, por lo que no haría demasiado frío ni calor. En este artículo se desarrolla un poco más el tema.

Finalmente, Godzilla. Uno de los científicos que participó en el descubrimiento lo mencionó en el comunicado de prensa del Centro de Astonomía Harvard-Smithsonian, sólo porque es grande. Pero no se observó a Godzilla ahí. Todavía.

De esto, además de un poco de astronomía, podemos confirmar que para que una noticia llegue a todos lados, además de ser interesante tiene que tener un buen título.

Paper: The Kepler-10 planetary system revisited by HARPS-N: A hot rocky world and a solid Neptune-mass planet.
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jueves, 29 de mayo de 2014

Carl Sagan nunca dijo "billions and billions" en Cosmos


Me desilusionó mucho enterarme de que la frase que quizás más representa a Carl, nunca fue pronunciada en Cosmos. Y el encargado de derrumbar este mito fue él mismo en el primer capítulo de su libro de publicación póstuma, que no casualmente lleva el título: "Billions and billions".

Su argumento es que billions and billions ('miles y miles de millones', aunque cuya traducción exacta sería algo así como 'millares y millares') es que la frase en realidad no significa mucho:
Es cierto que pronuncié muchas veces la frase «miles de millones» en la popularísima serie televisiva Cosmos, pero jamás dije «miles y miles de millones»; por una razón: resulta harto impreciso. ¿Cuántos millares de millones son «miles y miles de millones»? ¿Unos pocos? ¿Veinte? ¿Cien? «Miles y miles de millones» es una expresión muy vaga. Cuando adapté y actualicé la serie me entretuve en comprobarlo, y tengo la certeza de que nunca he dicho tal cosa. 
Carl comenta que quien sí dijo la frase fue el humorista e imitador Johnny Carson, aunque no tiene idea de por qué quedó tan grabada en el imaginario popular. En el libro propone una hipótesis: antes "millón" era sinónimo de mucho, pero hoy algunas cifras de la astronomía (que están cada vez más al alcance del público) y otras como los presupuestos gubernamentales se miden en el orden de miles de millones, por lo que tiene sentido que se haya empezado a adoptar una escala más grande como sinónimo de "mucho". Incluso dice (en 1996) que esas cifras se están quedando cortas, y se escucha cada vez más la palabra "billón" (trillion en inglés). Y no estaba muy errado, hoy nos levantamos un día y vemos que Facebook compró Whatsapp por 19.000 millones de dólares. Casi con la naturalidad que una una señora compra un kilo de manzanas en la verdulería.


Sea cual sea la razón, el éxito llegó a tal punto que la gente literalmente lo paraba en la calle para que la pronuncie. Y cito textual del libro: "Pero nunca dije tal cosa", "No importa, dígalo de todas maneras".

En el mismo capítulo reconoce que no es la primera vez que pasa algo así. Sherlock Holmes por ejemplo, nunca pronunció "Elemental, mi querido Watson" en ninguna historia. Los reto a que lo busquen, yo me di cuenta cuando llevaba unas tres docenas de cuentos leídos y recuerdo haber pensado: "¿Cuánto falta para encontrar esa frase que Sherlock dice siempre?".

Por último, aquí hay un compilado de casi todas las veces que el buen Carl dijo "millions", "billions" y "trillions", siempre usando la palabra adecuada en el contexto exacto, y nunca se oye "billions and billions".



-Si tienen problemas para entender las traducciones de estos enormes números, no se pierdan el artículo El problema del billón, donde intenté aclarar un poco el asunto.

-El Libro de Sagan "Miles de millones" en PDF

-Todo el archivo escaneado de manuscritos y notas de Carl, donado por su mujer Ann Druyan, y Seth MacFarlane a la Biblioteca del Congreso de EEUU. Incluye, videos, fotos, cartas y manuscritos de libros.
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domingo, 11 de mayo de 2014

La segunda parte del Sistema Solar a escala

Fragmento del video con Urano en la mano, o en inglés: "Uranus in my hand"

Después de mucho trabajo, publiqué la segunda parte del Sistema Solar a escala sobre Rosario. Podrán notar que tiene un poco menos de errores de actuación y narración, y un poco más de habilidad en la edición. Pruebas de que estoy aprendiendo algo. Quienes no vieron la primera parte, al principio van a encontrar una miniatura con un enlace. Recomiendo mirarlo en alta definición 720p.


Recibí muchos comentarios sobre que el primer video podría usarse para mostrar en alguna clase. Pobres niños. Pero bueno, estoy editando una versión de las dos partes juntas y voy a subirlas aquí para descargar, así que si les interesa, guarden en favoritos esta publicación.

Como ya dije, todo este trabajo fue "a pulmón", y no tenemos publicidad ni formas oficiales de divulgarlo, así que cada like, suscripción al canal o cada persona que lo comparta en su muro vale oro.
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viernes, 25 de abril de 2014

Proyecto Sandía Video: El Sistema Solar a Escala sobre Rosario (I)


La idea surge de una pregunta: ¿Por qué no hay dibujos en escala con los planetas y las distancias entre sí? Y la respuesta es simple: porque las cosas están muy lejos. Cada planeta es una mota de polvo perdida en medio del vacío absoluto. Y sería complicado hacer un libro escolar con un planeta Tierra de 1cm que está a 125 metros de un Sol de 1,3 metros, y cinco kilómetros del ex planeta Plutón.

Hay algunas páginas que retratan esto de una forma bastante precisa, pero es fácil aburrirse y perderse haciendo scroll en la negrura del espacio. Así que armé este video, donde recorro la ciudad de Rosario mostrando donde estaría cada planeta. Cada órbita es una elipse, así que situé a cada planeta en puntos interesantes de la ciudad.

El video está dividido en dos partes, la segunda se va a publicar en un par de semanas, y se pueden activar los subtítulos en español e inglés. Es el primero del canal de Youtube de Proyecto Sandía, donde donde vamos a abordar temas muy variados de los que abundan en este blog, así que no duden en hacer lo típico que solemos pedir quienes trabajamos gratis en Internet: si les gustó, pongan me gusta, compartan y suscríbanse al canal.



¿Por qué es fundamental conocer las verdaderas dimensiones del Sistema Solar? En realidad no lo es, podemos vivir toda nuestra vida sin tener la más mínima idea de quiénes somos, de qué formamos parte o cómo son las cosas que nos rodean. Pero como decía Carl Sagan: "La astronomía es una experiencia constructora de humildad". Somos muy pequeños e insignificantes, y tener una perspectiva real de esto nos puede ayudar a abordar los típicos problemas de nuestra vida de otra forma. A muchos también nos gusta el tema porque rompe nuestros esquemas cotidianos, y porque simplemente es genial.

El Sol está situado en el Planetario Municipal de Rosario, y Plutón en la zona de las Torres Dolfines Guaraní, quedando todo en una escala de 1m = 1.194.650 km. Los más nerds pueden cotejar los cálculos en esta tabla de Google Spreadsheet. Pero no voy a rehacer el video si están mal hechos.

En el video menciono la cuestión de la Zona Habitable, sobre lo que se puede aprender más en este artículo: Redefiniendo la zona habitable. En este mismo blog hablamos sobre 10 cosas que hay que saber sobre el Curiosity, donde se desarrolla un poco la exploración de Marte. Y hace cinco años publiqué una infografía (hecha en Paint, pero interesante al fin) sobre la distancia entre la Tierra y la Luna.
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martes, 15 de abril de 2014

Ciencia hasta en la peluquería


Recién vengo de cortarme el pelo, y me veo obligado a escribir esto para compartir mi alegría. Suelo ir cada unos tres meses, cuando la maraña es tan irregular y rara que me vuelvo impresentable, pero esta vez no había llegado a ese punto porque había ido hacía relativamente poco.

-Hoy tenés una misión- le dije a Jésica, la peluquera-, tengo que estar igual a lo que estaba hace un mes y una semana.
-¿Y cómo tenías el pelo?
-Supongo que igual que ahora pero menos, digamos un centímetro y medio menos.
-Bueno, ¿por algo en particular?
-Sí, tengo que filmar un video que empecé en ese momento y no pude seguir.

Jésica sabe que soy periodista de ciencia (o algo así), y conoce a mis amigos que también se cortan con ella, así que aproveché para explayarme más.

-Estoy haciendo como un documental, y grabamos la primera parte y no pude seguir. ¿Te acordás de mi amigo Lulo?
-Sí, le cortaba antes, cuando era más chico, pero hace un tiempo que no está viniendo.
-Bueno, su novia es mi camarógrafa, y él nos estaba ayudando a llevar las cosas y sostener la pantalla de iluminación. Llegamos a grabar la mitad pero en un punto digamos que tuvo una urgencia escatológica, y dejamos a la mitad. No pudimos volver a coincidir nuestros horarios con el clima. Y me terminó creciendo el pelo.
-¿Y de qué es el video?
-Es un corto sobre el sistema solar, que voy a subir a Youtube.

No voy a dar más detalles hasta que esté terminado, pero va a ser el primero de una serie de videos de ciencia, en el canal de Proyecto Sandía al que ya se pueden suscribir: http://www.youtube.com/user/ezeqdb.

La peluquera estaba entusiasmada con la idea, y su compañera escuchaba la conversación así que se acercó.

-Vos que estás en el tema, ¿viste el eclipse?
-Me hubiera gustado, pero fue muy tarde y me tenía que levantar temprano.

En cuestión de minutos, la conversación giró a qué son los eclipses, por qué pasan cada tanto, por qué la Luna se pone roja.

-¿Y estrellas fugaces?
-De esas vi varias, pero hay en la ciudad no se ven muchos porque el cielo está todo naranja por las luces. Hay que ir al campo. Y sino esperar a que haya una tormenta como las leónidas o las oriónidas.
-¿Y cómo saben cuándo van a caer?
-No se sabe cuándo va a caer cada meteoro, pero se puede calcular cuándo la Tierra va a pasar por alguna zona llena de piedritas dejadas por algún cometa- en esta página listan todas las tormentas de estrellas de 2014.
-Claro, ¿y las piedras brillan porque se iluminan con el sol?
-No, en realidad es porque van muy rápido. Imaginate que si te refregás rápido la ropa, sentís cómo la mano se calienta. Imaginate las piedras que se mueven a miles de kilómetros por hora, docenas de veces más rápido que una bala. Se incendian y explotan.

La peluquera asistente me estaba lavando el pelo y seguía preguntando con una constante expresión de perplejidad.

-¿Te parece que la NASA nos puede ocultar cosas?
-¿Como por ejemplo extraterrestres?
-Sí, o información sobre otros planetas.
-Podría ser, pero creo que sería difícil. O sea, primero que nosotros nunca nos vamos a enterar de si ocultan algo. Y menos nos lo va a revelar algún blog que tiene el fondo negro y letras verdes que titilan. Y después está el tema de que los científicos trabajan en equipos grandes, muchas veces desde distintas universidades, y creo que sería difícil ocultar algo tan revolucionario. Sobretodo porque lo que está en juego es ser famoso y quedar en la historia por descubrir algo.

Ya me tenía que ir, pero las preguntas seguían ¿Y la película Gravity? De nuevo sus caras de sorpresa al enterarse que la Estación Espacial Internacional es un laboratorio del tamaño de una cancha de fútbol, que da dieciocho vueltas al mundo por día a 350 kilómetros de altura, y que ahí viven siempre un grupo de astronautas de varios países. ¿Y la máquina de dios?

-En realidad se llama "acelerador de hadrones", no tiene nada que ver con dios. Y te puedo contar la idea general, pero para que entiendas (o yo lo entienda realmente) deberíamos estudiar diez años de física.
-¿No va a explotar?
-No, se dijeron muchas cosas hace un par de años pero no va a pasar nada. Está apagado ahora. Sirvió para confirmar una teoría de Peter Higgs de hace medio siglo. Descubrieron que tenía razón y le dieron el Nobel de física de 2013. Es una historia muy linda, no pasa muy seguido que se construya una máquina tan grande para ver si una teoría era correcta, y durante la vida del autor original.

Hablar de política o economía termina con la mitad de la gente enojada y en desacuerdo, de religión también, y quizás también un poco de miedo ante algunos conceptos como el infinito fuego del infierno. Pero cuando uno habla de ciencia, todos escuchan, todos preguntan, todos sonríen, todos se sorprenden.

Salí de la peluquería con el pelo como lo tenía hace un mes y algunos días, y con una sonrisa y una renovada esperanza en la humanidad.

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lunes, 17 de marzo de 2014

Supongamos que yo soy Dios



Señora, le hablo a Usted, quien mandó a colgar el cartel de San Expedito. Veo que se llama Ana, pero este mensaje es extensivo a cualquier otra persona.

Supongamos que yo soy Dios. Creé el Universo, esperé 13700 millones de años y un día me aburrí y decidí que algunos homínidos debían sembrar sus vegetales. Los incité a que se comunicaran por escrito y los fui guiando. Muchos creían en dioses distintos, y eventualmente una parte de mí se convirtió en mi hijo y tomó forma como ustedes. Lo torturaron pero él (yo) los perdonó por portarse mal.

Pasó el tiempo y hoy en día les concedo algunos favores a algunas personas. Muchos me hablan pero no les respondo a todos. Se supone que soy infinitamente justo y poderoso pero dejo que muchas cosas malas les sucedan porque tengo un plan secreto. Algunos de esos favores ustedes los llaman "milagro". Pero no lo son. Un milagro sería que hiciese crecer una pierna amputada o corrigiese los cromosomas de alguien para desaparecer el síndrome de down.

Pero los favores que yo hago son que a veces los doctores logren curar alguna enfermedad grave, otras veces la curan sin mi ayuda, y muchas veces me piden que interceda y yo no hago nada. De hecho las estadísticas muestran que no hay diferencia entre las personas que rezan para curarse y las que no lo hacen. Otros favores son que algunos ganen la lotería o que consigan un trabajo. Pero, todos los días alguien gana la lotería o consigue un trabajo, y la gran mayoría no gana ni consigue nada especial.

El punto es que a veces cuando hablan conmigo, usan algún intermediario como vírgenes o santos. Les llaman vírgenes a algunas mujeres que dicen haber recibido un mensaje mío o de la madre biológica de mi hijo. Mensaje que suele ser que construyan una iglesia para adorarla. O de santos que son personas que hicieron cosas especiales, pero no de las realmente especiales como descubrir medicamentos que salven a millones o tecnología para plantar comida mucho más barato, sino otras cosas como construir más iglesias, o ganar una sanguinaria guerra, como el caso del señor Expedito en el siglo IV. Le recomiendo visitar Wikipedia (http://es.wikipedia.org/wiki/Expedito), tiene mucha más información que las estampitas que regalan en la calle.



Ni si quiera hay pruebas históricas de que tal guerrero haya existido. Y aunque la hubiese, no se por qué un guerrero imaginario intercedería entre Usted y Yo, en numerosas partes de la biblia dice que pueden hablar conmigo directamente.

Yendo al grano. Usted se siente agradecida porque algo bueno sucedió en su vida, y cree que es gracias a mí, o más precisamente mi intermediario. Usted cree que le debe algo a alguien por eso bueno que le pasó. Le pregunto yo: ¿Para qué cree que Él o Yo necesitamos un cartel pintado sobre la calle? Si realmente se siente en deuda ¿Por qué no hace algo más útil, como por ejemplo invertir ese dinero en un libro, o en alimento para algún necesitado? O incluso en algo inmaterial. Podría hacerle un favor a otra persona. O a tres como en Cadena de Favores. ¿Se imagina cómo sería el mundo si las personas se ayudaran entre sí y fueran más solidarias, en vez de gastar horas y horas y tanto dinero intentando hablar con alguien que no saben si existe?

Es un mensaje de Proyecto Sandia. O tal vez de Dios. No hay forma de demostrar quién escribió este texto.

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viernes, 14 de febrero de 2014

"Las emociones deberían enseñarse en el colegio"

Afirma Federico Fros Campelo en su libro: Ciencia de las emociones: los secretos del cerebro y sus sentimientos. Porque no hay mariposas en el estómago ni latidos del corazón con dedicatoria, las emociones son producto de un complejísimo cableado neuronal y cóctel de neuroquímicos que nos hace únicos y muchas veces impredecibles.


El mundo de las emociones históricamente perteneció al ámbito de artistas y poetas, estando en las antípodas de la razón. Han llegado a ser consideradas un obstáculo para el progreso por personajes como el famoso inventor Nikola Tesla, que rechazaba a toda mujer que se le acercaba para no perder tiempo.
Y en campos de estudio como la psicología, desde sus inicios se excluyó la posibilidad de estudiarlas de forma objetiva y con una metodología científica. Sin embargo, en el último siglo algunas disciplinas como la psicología cognitivo-conductual, las neurociencias y la psicología evolutiva, de la mano de modernos métodos de estudio que van desde escáneres cerebrales hasta enormes computadoras que realizan simulaciones de redes neuronales, avanzaron mucho. Y el Ingeniero –Industrial, egresado de la UBA– Federico Fros Campelo aprovechó su mentalidad heredada de las ciencias exactas para mostrarnos de forma didáctica qué hay detrás de todo esto, para qué sirven y qué podemos hacer si somos conscientes de su funcionamiento.


-¿De qué están hechas las emociones?

-Básicamente son procesos de nuestro cerebro que se fundamentan en un amplio repertorio de recursos: la circuitería cerebral y los neuroquímicos. Una parte se determina por nuestra genética, y otra se va modificando (mediante la neuroplasticidad) a lo largo de nuestra vida por las experiencias que vivimos y la sociedad que nos rodea. Las emociones, junto con las motivaciones, son dos caras de una misma moneda. Las cosas que nos emocionan, nos motivan a hacer cosas y viceversa. Podemos decir que las dos son funciones de nuestro cerebro que nos generan alguna conducta.

-¿Y sirven para algo, nos generen alguna conducta útil?

-Todo lo que existe en nuestro cuerpo carga o bien con el propósito que le dio la evolución, o con el efecto colateral de alguna otra cosa. Los procesos emocionales son evolutivos y tienen una utilidad, pero cómo funcionan las emociones en la sociedad actual pueden no tener utilidad en este momento. El deseo sexual es un ejemplo claro de esto. Nuestros ancestros que más deseo tuvieron, lograron reproducirse más y perpetuar las características genéticas que les provocaban el deseo.
El punto es que si bien biológicamente las cosas son así, es un efecto colateral que hoy una persona quiera descargar ese deseo con pornografía.
Estos colaterales quedan (o deberían quedar) supeditadas a nuestros recursos cognitivos. Hay cosas que podemos manejar, como decidir si nos enojamos apropiadamente o no. Tendríamos que adiestrar nuestras emociones por si disfuncionalmente nos enojamos más de la cuenta en un entorno donde hoy no nos conviene.

-¿Por ejemplo?

-Nos convenía ser explosivamente iracundos contra un tigre de bengala, pero si hoy golpeamos a nuestro jefe, estamos en problemas. Por eso tenemos que aplicar nuestros recursos cognitivos para manejar esas situaciones. Eso es en parte la inteligencia emocional.
Pero también aplicamos nuestros recursos cognitivos para hacer las emociones disfuncionales. Un ejemplo de eso es cuando nos sobreestimulamos. En ocasiones un cineasta crea una obra que vuelve loca a la gente, como Avatar, 300 o Rápido y Furioso, donde todo es colosal y épico y todo explota por los aires. Eso es un ejemplo de recursos cognitivos puestos a hacer las emociones disfuncionales. Porque evolutivamente no es necesario que uno sienta miedo, admiración o exaltación frente a una pantalla.

-¿Sirve para algo analizar la anatomía del cerebro para entender las emociones?

-Sí, pero lo que realmente importa no son las partes sino las funciones que tienen las diversas estructuras conectivas y químicas.
Una función por naturaleza de nuestro cerebro es la búsqueda de certidumbre. A nivel funcional nos lleva a crear modelos para tratar de entender la realidad. La lucha contra la incertidumbre, como dice el biólogo español Jorge Wagensberg, es una esencia de la naturaleza misma, de todos los seres vivos.
Cuando la función emocional se activa, tenemos una motivación, a partir de ahí todos los estímulos que te entran van a saciar o no la función emocional. Cuando saciás la incertidumbre te sentís cómodo. Sino, se te viene el mundo abajo.
Un estado de alta búsqueda de certidumbre está relacionado con gran cantidad de dopamina: el workaholic satisface esa certidumbre trabajando, la mujer golpeada que no puede dejar a su marido necesita la certidumbre en su marido (aunque la golpee). Por eso mucha gente que está en situaciones extremas se vuelve religiosa. Porque logra encontrar la certidumbre a través de la fe.

-¿Se está investigando cómo pueden hacer las personas con sus vías dopaminérgicas demasiado activas tener actitudes más moderadas?

-Para eso existen los psicólogos y los terapeutas. Una vez me preguntaron si creía que los psicólogos dejarían de existir. Yo creo que no, que cada vez se van a especializar más. Cuando entendamos bien todas estas funciones y los recursos que las construyen, vamos a tener psiquiatras que recetan cosas más precisas y psicólogos terapeutas que se enfocan en cosas como “rechazo de pareja de una franja de edad” o “adicciones conductuales a nivel laboral”.

-¿Y qué pasa con nuestro país, donde en la psicología hay mayoría de psicoanalistas?

-Es un tema controversial porque fue una revolución maravillosa en su momento, pero hoy en día no debemos limitarnos sólo a él. Muchos descubrimientos de los que estamos hablando vienen de otros campos de la psicología: la cognitiva, la computacional de la mente, la conductual, neurociencias, farmacología. No hay que cerrarse en nada porque todas las disciplinas tienen algo que aportar. Todos estos conocimientos surgen de la interacción de todos estos campos. Y yo lo sustento un poco con mi carrera: soy ingeniero y estoy investigando las emociones.


-¿Qué son las fobias?

-Son un efecto colateral. No es el objetivo de la evolución tener una fobia. Es el efecto colateral de otro objetivo que es tener la habilidad de condicionarte en función de tus experiencias. Si vos aprendés a que al exponerte a una patada eléctrica tenés que sacar la mano está bueno y puede salvarte la vida. O cuando suena una campana te dan comida como los perros de Pavlov.
Poder condicionarnos es útil, pero eventualmente podemos condicionarnos en circunstancias como las que vivís hoy en día de una manera desafortunada y que nos impida desempeñarnos en la vida cotidiana.

-¿Entender cómo funcionan las fobias podría ayudarnos a autocondicionarnos para no seguirlas sufriendo?

-El hecho de saber cómo funcionamos emocionalmente sí nos puede ayudar a automanejarnos (dentro de ciertos límites claro). Pero una cosa es un funcionamiento normal y otra una patología. Una búsqueda de aprobación hiperactivada te puede llevar a tener mucha vergüenza a actuar en público. Pero una fobia sería algo patológico que te podría impedir salir de tu casa, al punto de hacerte entrar en pánico si lo hacés.

-¿Y entender cómo funciona el amor, podemos considerar que “le quita la magia”?

-Eso supongo que depende de cada uno, pero a mi entender nada le quita la magia a la vida. Saber cómo funcionamos emocionalmente le agrega magia nueva. Una función en sí misma no es buena o mala, lo bueno o malo es cómo la usamos. Y eso es lo lindo, saber cómo funcionamos para repetir y replicar emociones positivas y evitar las negativas.
El amor no es una emoción, es una calidad de vínculo. Es cómo uno describe una forma de relacionarnos. Amás a tu pareja o a tus padres cuando respetás sus voluntades, consultás las decisiones con ellos y no hacés algo que podría lastimarlos porque reconocés que ellos también tienen una búsqueda de aprobación como vos, y si los insultás o desmerecés los hacés sufrir.
Y además nunca vamos a saber todo, sí podemos saber algunas cosas para manejarnos un poco.

-¿Y creés que eso es algo bueno o malo?

-Bueno, porque dejás a tu búsqueda de certidumbre con ganas de más. Seguís motivado a conocerte, a explorarte, a preguntarte quién sos. A descubrir que el vos de hoy no es el vos de ayer, y preguntarte por qué. La ciencia es la manifestación más institucional de la búsqueda de certidumbre y de novedad. Es lo que nos lleva a ser curiosos y aprender cosas nuevas.

-¿Por qué en la cubierta de tu libro dice que soñás con que las emociones se reconozcan en el colegio?

-Porque hoy en día te enseñan una gama de conocimientos muy útiles pero que carecen de información sólida sobre por qué somos como somos. Y por eso hay tanta dificultad en la vida cotidiana para llevarte con una pareja, relacionarte laboralmente o evitar golpearte con el que te empuja en el colectivo. Tanto en el nivel de la coexistencia práctica como en el nivel más profundo de manejarte con vos mismo o con los demás, nadie te enseña que tenés funciones emocionales.
Por eso tiene que ser reconocido y explicado por programas de educación. Si mi libro está sólo en la sección de autoayuda, tenemos un problema porque sólo va a llegar a él quien se siente mal. Yo lo que propongo es que nos conozcamos cómo funcionan nuestros procesos emocionales y cómo están fundamentados para existir, por el simple hecho de que tenemos que hacerlo. Para manejarnos mejor de antemano y no necesitar de autoayuda.

Conocer cómo funcionamos emocionalmente, es la receta para tener una sociedad mejor.

Fotos: Gabriel Muñoz Asquini

A esta entrevista la hice hace varios meses y había quedado en el tintero. Luego de nuestra reunión, Federico Fros Campelo dio una charla TEDx muy interesante donde amplía un poco estos temas.

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