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martes, 15 de abril de 2014

Ciencia hasta en la peluquería


Recién vengo de cortarme el pelo, y me veo obligado a escribir esto para compartir mi alegría. Suelo ir cada unos tres meses, cuando la maraña es tan irregular y rara que me vuelvo impresentable, pero esta vez no había llegado a ese punto porque había ido hacía relativamente poco.

-Hoy tenés una misión- le dije a Jésica, la peluquera-, tengo que estar igual a lo que estaba hace un mes y una semana.
-¿Y cómo tenías el pelo?
-Supongo que igual que ahora pero menos, digamos un centímetro y medio menos.
-Bueno, ¿por algo en particular?
-Sí, tengo que filmar un video que empecé en ese momento y no pude seguir.

Jésica sabe que soy periodista de ciencia (o algo así), y conoce a mis amigos que también se cortan con ella, así que aproveché para explayarme más.

-Estoy haciendo como un documental, y grabamos la primera parte y no pude seguir. ¿Te acordás de mi amigo Lulo?
-Sí, le cortaba antes, cuando era más chico, pero hace un tiempo que no está viniendo.
-Bueno, su novia es mi camarógrafa, y él nos estaba ayudando a llevar las cosas y sostener la pantalla de iluminación. Llegamos a grabar la mitad pero en un punto digamos que tuvo una urgencia escatológica, y dejamos a la mitad. No pudimos volver a coincidir nuestros horarios con el clima. Y me terminó creciendo el pelo.
-¿Y de qué es el video?
-Es un corto sobre el sistema solar, que voy a subir a Youtube.

No voy a dar más detalles hasta que esté terminado, pero va a ser el primero de una serie de videos de ciencia, en el canal de Proyecto Sandía al que ya se pueden suscribir: http://www.youtube.com/user/ezeqdb.

La peluquera estaba entusiasmada con la idea, y su compañera escuchaba la conversación así que se acercó.

-Vos que estás en el tema, ¿viste el eclipse?
-Me hubiera gustado, pero fue muy tarde y me tenía que levantar temprano.

En cuestión de minutos, la conversación giró a qué son los eclipses, por qué pasan cada tanto, por qué la Luna se pone roja.

-¿Y estrellas fugaces?
-De esas vi varias, pero hay en la ciudad no se ven muchos porque el cielo está todo naranja por las luces. Hay que ir al campo. Y sino esperar a que haya una tormenta como las leónidas o las oriónidas.
-¿Y cómo saben cuándo van a caer?
-No se sabe cuándo va a caer cada meteoro, pero se puede calcular cuándo la Tierra va a pasar por alguna zona llena de piedritas dejadas por algún cometa- en esta página listan todas las tormentas de estrellas de 2014.
-Claro, ¿y las piedras brillan porque se iluminan con el sol?
-No, en realidad es porque van muy rápido. Imaginate que si te refregás rápido la ropa, sentís cómo la mano se calienta. Imaginate las piedras que se mueven a miles de kilómetros por hora, docenas de veces más rápido que una bala. Se incendian y explotan.

La peluquera asistente me estaba lavando el pelo y seguía preguntando con una constante expresión de perplejidad.

-¿Te parece que la NASA nos puede ocultar cosas?
-¿Como por ejemplo extraterrestres?
-Sí, o información sobre otros planetas.
-Podría ser, pero creo que sería difícil. O sea, primero que nosotros nunca nos vamos a enterar de si ocultan algo. Y menos nos lo va a revelar algún blog que tiene el fondo negro y letras verdes que titilan. Y después está el tema de que los científicos trabajan en equipos grandes, muchas veces desde distintas universidades, y creo que sería difícil ocultar algo tan revolucionario. Sobretodo porque lo que está en juego es ser famoso y quedar en la historia por descubrir algo.

Ya me tenía que ir, pero las preguntas seguían ¿Y la película Gravity? De nuevo sus caras de sorpresa al enterarse que la Estación Espacial Internacional es un laboratorio del tamaño de una cancha de fútbol, que da dieciocho vueltas al mundo por día a 350 kilómetros de altura, y que ahí viven siempre un grupo de astronautas de varios países. ¿Y la máquina de dios?

-En realidad se llama "acelerador de hadrones", no tiene nada que ver con dios. Y te puedo contar la idea general, pero para que entiendas (o yo lo entienda realmente) deberíamos estudiar diez años de física.
-¿No va a explotar?
-No, se dijeron muchas cosas hace un par de años pero no va a pasar nada. Está apagado ahora. Sirvió para confirmar una teoría de Peter Higgs de hace medio siglo. Descubrieron que tenía razón y le dieron el Nobel de física de 2013. Es una historia muy linda, no pasa muy seguido que se construya una máquina tan grande para ver si una teoría era correcta, y durante la vida del autor original.

Hablar de política o economía termina con la mitad de la gente enojada y en desacuerdo, de religión también, y quizás también un poco de miedo ante algunos conceptos como el infinito fuego del infierno. Pero cuando uno habla de ciencia, todos escuchan, todos preguntan, todos sonríen, todos se sorprenden.

Salí de la peluquería con el pelo como lo tenía hace un mes y algunos días, y con una sonrisa y una renovada esperanza en la humanidad.

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lunes, 17 de marzo de 2014

Supongamos que yo soy Dios



Señora, le hablo a Usted, quien mandó a colgar el cartel de San Expedito. Veo que se llama Ana, pero este mensaje es extensivo a cualquier otra persona.

Supongamos que yo soy Dios. Creé el Universo, esperé 13700 millones de años y un día me aburrí y decidí que algunos homínidos debían sembrar sus vegetales. Los incité a que se comunicaran por escrito y los fui guiando. Muchos creían en dioses distintos, y eventualmente una parte de mí se convirtió en mi hijo y tomó forma como ustedes. Lo torturaron pero él (yo) los perdonó por portarse mal.

Pasó el tiempo y hoy en día les concedo algunos favores a algunas personas. Muchos me hablan pero no les respondo a todos. Se supone que soy infinitamente justo y poderoso pero dejo que muchas cosas malas les sucedan porque tengo un plan secreto. Algunos de esos favores ustedes los llaman "milagro". Pero no lo son. Un milagro sería que hiciese crecer una pierna amputada o corrigiese los cromosomas de alguien para desaparecer el síndrome de down.

Pero los favores que yo hago son que a veces los doctores logren curar alguna enfermedad grave, otras veces la curan sin mi ayuda, y muchas veces me piden que interceda y yo no hago nada. De hecho las estadísticas muestran que no hay diferencia entre las personas que rezan para curarse y las que no lo hacen. Otros favores son que algunos ganen la lotería o que consigan un trabajo. Pero, todos los días alguien gana la lotería o consigue un trabajo, y la gran mayoría no gana ni consigue nada especial.

El punto es que a veces cuando hablan conmigo, usan algún intermediario como vírgenes o santos. Les llaman vírgenes a algunas mujeres que dicen haber recibido un mensaje mío o de la madre biológica de mi hijo. Mensaje que suele ser que construyan una iglesia para adorarla. O de santos que son personas que hicieron cosas especiales, pero no de las realmente especiales como descubrir medicamentos que salven a millones o tecnología para plantar comida mucho más barato, sino otras cosas como construir más iglesias, o ganar una sanguinaria guerra, como el caso del señor Expedito en el siglo IV. Le recomiendo visitar Wikipedia (http://es.wikipedia.org/wiki/Expedito), tiene mucha más información que las estampitas que regalan en la calle.



Ni si quiera hay pruebas históricas de que tal guerrero haya existido. Y aunque la hubiese, no se por qué un guerrero imaginario intercedería entre Usted y Yo, en numerosas partes de la biblia dice que pueden hablar conmigo directamente.

Yendo al grano. Usted se siente agradecida porque algo bueno sucedió en su vida, y cree que es gracias a mí, o más precisamente mi intermediario. Usted cree que le debe algo a alguien por eso bueno que le pasó. Le pregunto yo: ¿Para qué cree que Él o Yo necesitamos un cartel pintado sobre la calle? Si realmente se siente en deuda ¿Por qué no hace algo más útil, como por ejemplo invertir ese dinero en un libro, o en alimento para algún necesitado? O incluso en algo inmaterial. Podría hacerle un favor a otra persona. O a tres como en Cadena de Favores. ¿Se imagina cómo sería el mundo si las personas se ayudaran entre sí y fueran más solidarias, en vez de gastar horas y horas y tanto dinero intentando hablar con alguien que no saben si existe?

Es un mensaje de Proyecto Sandia. O tal vez de Dios. No hay forma de demostrar quién escribió este texto.

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viernes, 14 de febrero de 2014

"Las emociones deberían enseñarse en el colegio"

Afirma Federico Fros Campelo en su libro: Ciencia de las emociones: los secretos del cerebro y sus sentimientos. Porque no hay mariposas en el estómago ni latidos del corazón con dedicatoria, las emociones son producto de un complejísimo cableado neuronal y cóctel de neuroquímicos que nos hace únicos y muchas veces impredecibles.


El mundo de las emociones históricamente perteneció al ámbito de artistas y poetas, estando en las antípodas de la razón. Han llegado a ser consideradas un obstáculo para el progreso por personajes como el famoso inventor Nikola Tesla, que rechazaba a toda mujer que se le acercaba para no perder tiempo.
Y en campos de estudio como la psicología, desde sus inicios se excluyó la posibilidad de estudiarlas de forma objetiva y con una metodología científica. Sin embargo, en el último siglo algunas disciplinas como la psicología cognitivo-conductual, las neurociencias y la psicología evolutiva, de la mano de modernos métodos de estudio que van desde escáneres cerebrales hasta enormes computadoras que realizan simulaciones de redes neuronales, avanzaron mucho. Y el Ingeniero –Industrial, egresado de la UBA– Federico Fros Campelo aprovechó su mentalidad heredada de las ciencias exactas para mostrarnos de forma didáctica qué hay detrás de todo esto, para qué sirven y qué podemos hacer si somos conscientes de su funcionamiento.


-¿De qué están hechas las emociones?

-Básicamente son procesos de nuestro cerebro que se fundamentan en un amplio repertorio de recursos: la circuitería cerebral y los neuroquímicos. Una parte se determina por nuestra genética, y otra se va modificando (mediante la neuroplasticidad) a lo largo de nuestra vida por las experiencias que vivimos y la sociedad que nos rodea. Las emociones, junto con las motivaciones, son dos caras de una misma moneda. Las cosas que nos emocionan, nos motivan a hacer cosas y viceversa. Podemos decir que las dos son funciones de nuestro cerebro que nos generan alguna conducta.

-¿Y sirven para algo, nos generen alguna conducta útil?

-Todo lo que existe en nuestro cuerpo carga o bien con el propósito que le dio la evolución, o con el efecto colateral de alguna otra cosa. Los procesos emocionales son evolutivos y tienen una utilidad, pero cómo funcionan las emociones en la sociedad actual pueden no tener utilidad en este momento. El deseo sexual es un ejemplo claro de esto. Nuestros ancestros que más deseo tuvieron, lograron reproducirse más y perpetuar las características genéticas que les provocaban el deseo.
El punto es que si bien biológicamente las cosas son así, es un efecto colateral que hoy una persona quiera descargar ese deseo con pornografía.
Estos colaterales quedan (o deberían quedar) supeditadas a nuestros recursos cognitivos. Hay cosas que podemos manejar, como decidir si nos enojamos apropiadamente o no. Tendríamos que adiestrar nuestras emociones por si disfuncionalmente nos enojamos más de la cuenta en un entorno donde hoy no nos conviene.

-¿Por ejemplo?

-Nos convenía ser explosivamente iracundos contra un tigre de bengala, pero si hoy golpeamos a nuestro jefe, estamos en problemas. Por eso tenemos que aplicar nuestros recursos cognitivos para manejar esas situaciones. Eso es en parte la inteligencia emocional.
Pero también aplicamos nuestros recursos cognitivos para hacer las emociones disfuncionales. Un ejemplo de eso es cuando nos sobreestimulamos. En ocasiones un cineasta crea una obra que vuelve loca a la gente, como Avatar, 300 o Rápido y Furioso, donde todo es colosal y épico y todo explota por los aires. Eso es un ejemplo de recursos cognitivos puestos a hacer las emociones disfuncionales. Porque evolutivamente no es necesario que uno sienta miedo, admiración o exaltación frente a una pantalla.

-¿Sirve para algo analizar la anatomía del cerebro para entender las emociones?

-Sí, pero lo que realmente importa no son las partes sino las funciones que tienen las diversas estructuras conectivas y químicas.
Una función por naturaleza de nuestro cerebro es la búsqueda de certidumbre. A nivel funcional nos lleva a crear modelos para tratar de entender la realidad. La lucha contra la incertidumbre, como dice el biólogo español Jorge Wagensberg, es una esencia de la naturaleza misma, de todos los seres vivos.
Cuando la función emocional se activa, tenemos una motivación, a partir de ahí todos los estímulos que te entran van a saciar o no la función emocional. Cuando saciás la incertidumbre te sentís cómodo. Sino, se te viene el mundo abajo.
Un estado de alta búsqueda de certidumbre está relacionado con gran cantidad de dopamina: el workaholic satisface esa certidumbre trabajando, la mujer golpeada que no puede dejar a su marido necesita la certidumbre en su marido (aunque la golpee). Por eso mucha gente que está en situaciones extremas se vuelve religiosa. Porque logra encontrar la certidumbre a través de la fe.

-¿Se está investigando cómo pueden hacer las personas con sus vías dopaminérgicas demasiado activas tener actitudes más moderadas?

-Para eso existen los psicólogos y los terapeutas. Una vez me preguntaron si creía que los psicólogos dejarían de existir. Yo creo que no, que cada vez se van a especializar más. Cuando entendamos bien todas estas funciones y los recursos que las construyen, vamos a tener psiquiatras que recetan cosas más precisas y psicólogos terapeutas que se enfocan en cosas como “rechazo de pareja de una franja de edad” o “adicciones conductuales a nivel laboral”.

-¿Y qué pasa con nuestro país, donde en la psicología hay mayoría de psicoanalistas?

-Es un tema controversial porque fue una revolución maravillosa en su momento, pero hoy en día no debemos limitarnos sólo a él. Muchos descubrimientos de los que estamos hablando vienen de otros campos de la psicología: la cognitiva, la computacional de la mente, la conductual, neurociencias, farmacología. No hay que cerrarse en nada porque todas las disciplinas tienen algo que aportar. Todos estos conocimientos surgen de la interacción de todos estos campos. Y yo lo sustento un poco con mi carrera: soy ingeniero y estoy investigando las emociones.


-¿Qué son las fobias?

-Son un efecto colateral. No es el objetivo de la evolución tener una fobia. Es el efecto colateral de otro objetivo que es tener la habilidad de condicionarte en función de tus experiencias. Si vos aprendés a que al exponerte a una patada eléctrica tenés que sacar la mano está bueno y puede salvarte la vida. O cuando suena una campana te dan comida como los perros de Pavlov.
Poder condicionarnos es útil, pero eventualmente podemos condicionarnos en circunstancias como las que vivís hoy en día de una manera desafortunada y que nos impida desempeñarnos en la vida cotidiana.

-¿Entender cómo funcionan las fobias podría ayudarnos a autocondicionarnos para no seguirlas sufriendo?

-El hecho de saber cómo funcionamos emocionalmente sí nos puede ayudar a automanejarnos (dentro de ciertos límites claro). Pero una cosa es un funcionamiento normal y otra una patología. Una búsqueda de aprobación hiperactivada te puede llevar a tener mucha vergüenza a actuar en público. Pero una fobia sería algo patológico que te podría impedir salir de tu casa, al punto de hacerte entrar en pánico si lo hacés.

-¿Y entender cómo funciona el amor, podemos considerar que “le quita la magia”?

-Eso supongo que depende de cada uno, pero a mi entender nada le quita la magia a la vida. Saber cómo funcionamos emocionalmente le agrega magia nueva. Una función en sí misma no es buena o mala, lo bueno o malo es cómo la usamos. Y eso es lo lindo, saber cómo funcionamos para repetir y replicar emociones positivas y evitar las negativas.
El amor no es una emoción, es una calidad de vínculo. Es cómo uno describe una forma de relacionarnos. Amás a tu pareja o a tus padres cuando respetás sus voluntades, consultás las decisiones con ellos y no hacés algo que podría lastimarlos porque reconocés que ellos también tienen una búsqueda de aprobación como vos, y si los insultás o desmerecés los hacés sufrir.
Y además nunca vamos a saber todo, sí podemos saber algunas cosas para manejarnos un poco.

-¿Y creés que eso es algo bueno o malo?

-Bueno, porque dejás a tu búsqueda de certidumbre con ganas de más. Seguís motivado a conocerte, a explorarte, a preguntarte quién sos. A descubrir que el vos de hoy no es el vos de ayer, y preguntarte por qué. La ciencia es la manifestación más institucional de la búsqueda de certidumbre y de novedad. Es lo que nos lleva a ser curiosos y aprender cosas nuevas.

-¿Por qué en la cubierta de tu libro dice que soñás con que las emociones se reconozcan en el colegio?

-Porque hoy en día te enseñan una gama de conocimientos muy útiles pero que carecen de información sólida sobre por qué somos como somos. Y por eso hay tanta dificultad en la vida cotidiana para llevarte con una pareja, relacionarte laboralmente o evitar golpearte con el que te empuja en el colectivo. Tanto en el nivel de la coexistencia práctica como en el nivel más profundo de manejarte con vos mismo o con los demás, nadie te enseña que tenés funciones emocionales.
Por eso tiene que ser reconocido y explicado por programas de educación. Si mi libro está sólo en la sección de autoayuda, tenemos un problema porque sólo va a llegar a él quien se siente mal. Yo lo que propongo es que nos conozcamos cómo funcionan nuestros procesos emocionales y cómo están fundamentados para existir, por el simple hecho de que tenemos que hacerlo. Para manejarnos mejor de antemano y no necesitar de autoayuda.

Conocer cómo funcionamos emocionalmente, es la receta para tener una sociedad mejor.

Fotos: Gabriel Muñoz Asquini

A esta entrevista la hice hace varios meses y había quedado en el tintero. Luego de nuestra reunión, Federico Fros Campelo dio una charla TEDx muy interesante donde amplía un poco estos temas.

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lunes, 20 de enero de 2014

Los chinos no miran el amanecer en pantallas por la contaminación


Las historias extremadamente sorprendentes suelen ser mentira. Y las historias muy sorprendentes, sobretodo si van acompañadas de una foto que llama la atención son las que más se viralizan en las redes sociales, y son replicadas por medios para subirse a ese tren de publicidad gratuita. Por eso hay que tomar con pinzas las noticias que vienen de estos medios, e intentar buscar la fuente original. Situación que se complica si la historia viene de oriente, aquel lugar lleno de samurais, agujas que curan el cáncer, dragones y principalmente un idioma incomprensible.

La historia empezó con un artículo de The Daily Mail: China empieza a televisar los amaneceres porque Pekín está lleno de smog. Mi primera reacción fue: "Sólo espero que el gobierno no esté usando dinero de los impuestos de la gente para esta estupidez". Duda que en parte se disipó cuando vi una marca en la esquina inferior derecha. Las noticias con títulos cada vez más extraños -como se ve en la imagen de abajo- seguían apareciendo, pero dejé de prestarle atención.


Ahora me encontré con una nota que aclara un poco más el tema. El pasado 16 de enero los niveles de smog en la ciudad fueron muy altos y algunos decían que no veían la cima de edificios. En términos técnicos, el smog consta de partículas sólidas de menos de 2,5 micrómetros suspendidas en el aire. Las partículas de este tamaño se llaman PM 2.5, y la cantidad máxima recomendada por la OMS es de unos 25 microgramos por metro cúbico. Los medidores de Pekín superaron la cifra de 500 esa semana.

Los periodistas del amarillista Daily Mail consideraron que los datos no eran suficientes, y publicaron a modo de ilustración una foto de ChinaFotoPress sobre la plaza Tiananmen con una pantalla mostrando un amanecer. Sucede que esa pantalla no fue colocada para que los citadinos viesen tan preciado espectáculo de la naturaleza. Algo que de hecho nadie hace hoy en día: la mayoría de las ciudades no están tan contaminadas pero a esa hora la gente duerme, está viajando a trabajar o está rodeada de edificios que le impedirían verlo. La pantalla está simplemente pasando un video sobre turismo en la provincia de Shandong que muestra el amanecer, pero también campos, playas, montañas. Como cualquier video de publicidad turística.

Ahora hay que sentarse a esperar a que los medios pidan disculpas por su error.

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domingo, 15 de diciembre de 2013

Fast Food de laboratorio


De sabor algo extraño y consistencia perfecta, aunque no tan jugosa, la primera hamburguesa hecha con carne cultivada generaría un 96 por ciento menos de gases invernadero y gastaría 95 por ciento menos de agua.

[Esta nota es de mi autoría y fue publicada en Muy Interesante Argentina de Diciembre 2013 (Nº 338) ]

Icono de la comida chatarra, la hamburguesa trascendió las barreras de lo culinario y hoy representa a los instintos humanos de hacer las cosas cada vez más rápido sin preocuparse tanto por la calidad y la salud. Un grupo de científicos liderado por el fisiólogo Mark Post, de la Universidad de Maastricht (Países Bajos), decidió darle una vuelta de tuerca al asunto y fabricó la primera hamburguesa cultivada con células madre en laboratorio.
“Es una carne segura, no muy diferente de la tradicional. No la modificamos genéticamente. Reproducimos en el laboratorio el proceso que tiene lugar de forma natural”, explicó el científico a cargo del proyecto. La carne que comemos está formada básicamente por músculo y grasa animal, y para reproducirla en el laboratorio, el grupo coordinado por Post realizó el siguiente procedimiento: extrajo células madre de una vaca viva y las colocó en unas placas de vidrio. A estas se les suministró nutrientes y condiciones similares a las que habría en el animal, y las células comenzaron a reproducirse, creando pequeñas tiras de carne.
No obstante, para que un músculo se desarrolle de forma óptima se tiene que ejercitar, y ello es una cuestión que está en desarrollo. Las ideas que surgen al respecto son las de colocar los cultivos sobre elásticos que cambien de forma, o estimularlos con electricidad. Hasta ahora, solo han logrado desarrollar tiras de dos o tres centímetros –unas 20.000–, las cuales se apelmazaron para formar la hamburguesa tan preciada, adjetivo nunca mejor usado, porque fabricar una sola porción costó alrededor de 400.000 dólares.
A las fibras musculares obtenidas, que eran de color blanco, se les agregó jugo de remolacha para que adquirieran un color rojizo más natural. También, pan rallado, azúcar caramelizada y azafrán. “Si no pareparece carne normal, si no sabe a carne normal, no será un reemplazante viable”, afirmó Helen Breedwood, una investigadora que trabaja en el proyecto y es vegetariana. La hamburguesa fue cocida por el reconocido chef Richard McGeown en Londres el pasado 5 de agosto, rodeado de más de doscientos periodistas, y posteriormente degustada por la investigadora en alimentos Hanni Rützler, el periodista especializado en comida, Josh Schonwald, y, por supuesto, Mark Post. ¿El resultado? “Tiene un sabor extraño, parecido a la carne, pero distinto. La consistencia es perfecta, aunque no es tan jugosa”, opinó Rützler. Para Schonwald, la textura y la sensación al paladar resultaron ser iguales a las de la carne normal, pero “estaba esperando que tuviera más gusto, quizás sea así por la ausencia de grasa”, dijo. El proyecto fue financiado casi en su totalidad por Sergey Brin, cofundador de Google.

Entre la ecología, la economía y la ética

¿Por qué fabricar carne en laboratorio si se pueden criar animales? El proceso de digestión en el que las vacas transforman vegetales en músculo es altamente ineficiente. Se estima que por cada kilo de proteína vegetal que el animal consume, produce menos de 150 gramos de músculo. En el proceso emite una enorme cantidad de gas metano, responsable del 18 por ciento del total de emisiones mundiales de gases de efecto invernadero. Sin contar los gases emitidos para transportar el ganado y su respectivo alimento, que serían difíciles de calcular con precisión. Los gases emitidos por todos los vehículos del mundo apenas superan el 15 por ciento.
Fabricar una hamburguesa convencional hoy en día resulta barato porque el sistema está estandarizado y los animales están al alcance de la mano; aun así se necesitan varios años desde el nacimiento del animal hasta que se lo destina al matadero. En el camino, la cantidad de recursos consumidos es enorme: se estima que son necesarios 20.000 litros de agua por kilo de carne, y unos 5 Kwh de energía, además de muchos metros cuadrados decampo, alimento y medicamentos.



Desde la NASA

La primera hamburguesa fabricada en laboratorio se produjo en apenas tres meses y empleó un 90 por ciento menos de metros cuadrados, y un 70 por ciento menos de energía. El proceso fue extremadamente caro por toda la investigación y desarrollo que conlleva, pero los científicos estiman que, en un par de décadas, la carne sintética va a estar en el mercado a menor precio que la natural. Según un informe
publicado por el Departamento de Investigación de la Conservación de la Vida Silvestre de la Universidad de Oxford, liderado por la investigadora Hanna Tuomisto, la carne cultivada generaría también un 96 por ciento menos de gases invernadero y gastaría 95 por ciento menos de agua. Y en este análisis estamos considerando al ganado como una simple variable económica, concepto que cada vez más se está cuestionando desde diversos sectores por motivos éticos. De hecho, la organización de Personas por el Trato Ético de Animales (PETA, por sus siglas en inglés), se manifestó a favor del proyecto. Su presidente cofundadora, Ingrid Newkirk, plantea: “Siempre que haya gente que quiera matar una gallina, un cerdo o una vaca para hacer su almuerzo, vamos a estar en contra. En vez de sacrificar millones de animales cada día, es preferible que se clonen células en laboratorio y se hagan hamburguesas con eso”.
Algo similar refiere Helen Breedwood: “A mucha gente la idea de carne artificial le parece repulsiva al principio. Pero si tomaran en cuenta lo que conlleva la producción normal de carne en un matadero, creo que también lo encontrarían repulsivo”.
El científico estadounidense Jason Matheny, a cargo del programa New Harvest que también investiga el tema, considera que la aceptación de estos nuevos productos es cuestión de educar los gustos del consumidor. “El yogur es un alimento cultivado en laboratorio con organismos vivos adentro y, sin embargo, lo comemos todos los días”, puntualiza, poniendo las cosas en perspectiva, y continúa: “tampoco hay nada de natural en comer gallinas que crecieron en un recinto aplastadas unas sobre otras y alimentadas con químicos especiales a través de un tubo”.

Carne artificial, comida de astronautas

La idea de fabricar carne por métodos artificiales no es nueva, sino que se remonta, por lo menos, a 1936, cuando Winston Churchill, conocido por ser un aficionado a comer animales de todo tipo, en una de sus cartas escribió: “En cincuenta años vamos a poder escapar al absurdo de hacer crecer una gallina entera solo para comer una pechuga o un ala, deberíamos ser capaces de crear un medio adecuado para cultivar solo las partes que deseamos”. El entonces futuro Primer Ministro del Reino Unido no tenía idea de cómo hacer eso, ya que las células madre empezaron a investigarse a principios de los 60, y en los 90 se cultivaron los primeros tejidos en laboratorio.
El hecho de que la NASA haya sido pionera en la investigación de cultivos de células musculares para fabricar carne en laboratorio no es casual; de hecho, cuando en el futuro se realicen largos viajes, la cría de animales de granja en una nave espacial sería complicado. La primera muestra lograda fue una muy pequeña
porción de carne creada a partir de la reproducción de células de pavo y carpín, y si bien esta se cocinó, nadie pudo probarla porque en Estados Unidos está prohibida la ingesta de experimentos científicos. Por otro lado, la agencia espacial estadounidense se dio cuenta de que existían formas más simples, baratas y eficientes de alimentar astronautas, como vegetales, semillas, o esencialmente cualquier cosa que no fuera carne, por lo que dejó de financiar el proyecto.
Ese mismo año, los científicos Wiete Westerhof y Willem van Eelen, de la Universidad de Amsterdam, junto con el empresario Willem van Kooten patentaron un procedimiento en el que se usa una matriz de colágeno que se sumerge en nutrientes especiales y que inducen la reproducción de células musculares.
Para llevar a cabo el proceso se necesita un biorreactor, que en términos generales es solo un recipiente artificial que mantiene procesos biológicos activos. Los principales retos son desarrollar un método eficiente para que las células se reproduzcan a un ritmo constante, un medio rico en nutrientes  específicos, y el método de aplicación de los mismos a cada célula en particular. Además, los diversos proyectos activos apenas han logrado crear tejido muscular, pero no un conjunto de músculos específicos que puedan parecerse a algún corte de carne. Por esta razón, el equipo de Mark Post decidió fabricar una hamburguesa, y no un bife de chorizo.
Al respecto de las características nutricionales de la carne cultivada en laboratorio,la doctora Susana Fuxman, especialista en Nutrición Clínica del Hospital Italiano de Buenos Aires, afirma que esta hamburguesa en particular tiene menos nutrientes que una convencional. “Sin embargo –señala–, esto sería una ventaja, ya que el principal nutriente faltante es la grasa animal, tan perjudicial para las arterias, mientras que conserva las proteínas de alto valor biológico y el hierro”.
Si se sigue desarrollando, es probable que incluso se puedan crear diferentes tipos de carnes con vitaminas o minerales para cuestiones específicas. Fuxman concluye: “A pesar de todo, hay que tener en cuenta que no solo comemos para nutrirnos o por hambre, también lo hacemos por placer y por el hecho social que conlleva, por eso veo difícil que la carne sintética sea un reemplazo total de la carne”.



Los responsables

Las células madre permiten regenerar tejidos y eso está abriendo nuevas puertas en muchos ámbitos de la ciencia.

Claudio Pairoba, bioquímico y comunicador científico de la Universidad Nacional de Rosario, sostiene que nos encontramos ante algo nuevo que posee infinitas posibilidades. “Los descubrimientos están avanzando rapidísimo y no sabemos qué implicancias pueden tener en el futuro –comenta–, porque la tecnología en alimentos no es la única ni la principal razón para investigar células madre”. Este tipo de células cobró mucha relevancia en las últimas décadas, debido a que tienen tres características fundamentales: pueden dividirse y renovarse por largos períodos de tiempo; son no-especializadas, lo que significa que no tienen las cualidades propias de las que se encuentran en los diferentes tejidos y órganos del cuerpo; y, además, bajo las condiciones necesarias pueden dar lugar a células especializadas. Las células madre más poderosas se encuentran en un embrión en desarrollo. Se denominan totipotenciales porque pueden transformarse en cualquier otra y crear un cuerpo completo, mientras que en un organismo desarrollado hay distintos tipos de células madre adultas que pueden transformarse en variedades de células más limitadas. La importancia de esto radica en que podrían ser la base de tratamientos de diversos tipos de patologías; de hecho, ya hay numerosas líneas de investigación abiertas en todo el mundo para tratar enfermedades, como el mal de Parkinson, la diabetes y la insuficiencia cardíaca. Pairoba aclara que es un tema muy controversial, porque muchas de las investigaciones están en progreso y muy pocas han salido de las placas de laboratorio para probarse en personas. “Hoy en día, es muy común escuchar de ciertos tratamientos con células madre en China u otros países, pero lamentablemente muchos de esos tratamientos no son más que cuentos chinos”, afirma, ya que no hay regulaciones internacionales sobre cómo proceder y los tratamientos testeados clínicamente son muy específicos y se cuentan con los dedos de una mano. “Otro problema es la cuestión ética, ya que para usar las totipotenciales había que destruir un embrión en las primeras etapas de desarrollo, y algunas personas se oponían a eso”, comenta y recuerda: “el doctor Shinya Yamanaka demostró en 2006 que es posible revertir el proceso de diferenciación, y transformar una célula adulta de la piel en una célula madre embrionaria. Concepto que borra del mapa cualquier conflicto ético. Esto le valió el Nobel de Fisiología y Medicina de 2012. ” Para la hamburguesa, el equipo de Maastricht no usó células madre embrionarias porque las de vacas y cerdos todavía no se pueden controlar bien.
Se utilizaron células satelitales musculares, que son células madre adultas que existen en el cuerpo del animal para regenerar músculo, y que se pueden extraer sin dañarlo.


La revista está a la venta en Argentina, Uruguay, Bolivia y Paraguay. Cómprenla y luego coordinamos para la firma de autógrafos.

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lunes, 11 de noviembre de 2013

El mito de que los dedos mojados se arrugan porque absorben agua

Cuando estamos más de diez minutos bajo el agua, la palma de nuestras manos y especialmente la llema de los dedos comienzan a arrugarse. Desde niños sabemos que esto es así, y siempre nos explicaron que la razón de esto es que la piel absorbe agua, se hincha y como ocupa más lugar, se repliega así. Pero según sugieren diversos estudios científicos, esa explicación podría estar equivocada.

El primer llamado de atención a esta clásica hipótesis la hicieron los científicos Thomas Lewis y George Pickering en 1936. Mientras investigaban a un paciente que tenía dañado el nervio mediano -que conecta al cerebro con el dedo pulgar, índice y mayor-, notaron que tras sumergir la mano en el agua, la zona controlada por ese nervio no se arrugaba. ¿Podía ser una respuesta de nuestro cuerpo ante un estímulo externo, en vez de un simple efecto físico? Y si era así, ¿Por qué?

Los dedos arrugados parecen no haber vuelto a llamar la atención de investigadores hasta el siglo XXI, donde aparecieron nuevos avances. En 2001 la Universidad de Tel Aviv publicó un estudio que apoya la idea del “arrugamiento como respuesta a un estímulo”. Observaron y compararon fotografías de dedos de 18 pacientes con mal de Parkinson (que causa daño neurológico de forma progresiva) con otras de 9 pacientes sanos, y notaron que si bien todos se arrugaban, los de pacientes enfermos lo hacían mucho menos.

En 2011 el neurobiólogo evolucionista Mark Changizi publicó un estudio analizando la forma que tienen las arrugas de los dedos. Según sus conclusiones la forma no es aleatoria sino que se parece mucho a los arroyos naturales que se forman con agua de deshielo de las montañas, o a las cubiertas de vehículos que se diseñan para dispersar el agua hacia los lados y no patinar.

El último estudio que se hizo sobre este tema fue de los científicos Kareklas, Nettle y Smulders en 2013. Querían averiguar si tener los dedos arrugados podía realmente ayudar a dispersar el agua, y evitar que se nos patinen objetos húmedos. Hicieron que un grupo de personas pasen diversos objetos de una caja a otra. Con los dedos normales y arrugados, y objetos secos y mojados. En el caso de los objetos secos, les fue igual sin importar cómo tuviesen los dedos; pero con los objetos mojados, les fue bastante mejor al tener los dedos arrugados.


La teoría vieja tenía también un problema: ¿Por qué al humedecerse se arrugan la piel de la palma de manos y planta de pies y no la del resto de nuestro cuerpo? La respuesta era que en estos lugares, el espesor es mucho mayor y por eso es más notorio.

Según el nuevo planteo, el efecto es una respuesta a un estímulo externo que nos proporcionó la evolución. Cuando el agua penetra las capas externas de piel, altera el balance de electrolitos y se envía un mensaje al cerebro. Éste responde obligando a los capilares subcutáneos a contraerse y evitar el flujo de sangre. De esta forma, la superficie de las capas inferiores de la piel disminuye pero no la de las capas exteriores, que tienen menos vasos y se ven obligadas a arrugarse.

Más allá de que investigar dedos arrugados pueda parecer una tontería, muchos científicos están empezando a verle utilidad como método de diagnóstico. Si una persona tuvo un accidente grave, hay que analizar si sufrió daños en los nervios de las extremidades, en cuyo caso los dedos mojados no se arrugarían. Un primer diagnóstico puede ser este (aunque no es del todo seguro porque no contempla a todos los nervios, y porque se sabe que algunas personas sanas no tienen esta reacción). Para evitar meter manos y pies en baldes de agua durante media hora, algunos utilizan una crema anestésica llamada EMLA que produce el mismo efecto en sólo cinco minutos. Y es más limpio y fácil de aplicar.
Como es un tema en pleno desarrollo, todavía quedan muchas preguntas. No sabemos cuáles animales también pueden hacer esto, en qué medida nos puede representar un beneficio reproductivo, o si las arrugas efectivamente ayudan a drenar el agua.

Y ya que estamos hablando de dedos: ¿Hace mal crujirse los nudillos?
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miércoles, 25 de septiembre de 2013

¿Podemos observar la Evolución en la vida cotidiana?

A estas lagartijas se las dejó un par de décadas en una isla y evolucionaron frente a nuestros ojos. Bueno, ellas no, pero algunos de sus bisabuelos sí. 

Algunas cosas suceden en escalas que quedan fuera de nuestro alcance para analizar de forma minuciosa, desde cosas muy chiquitas como los microbios hasta muy grandes como las galaxias. Cosas muy rápidas como los rayos o el aleteo de un colibrí, hasta muy lentas como el fluir de los glaciares o de los continentes mismos.

Inventamos microscopios y telescopios, simuladores informáticos, cámaras de alta velocidad y otras que capturan una imagen cada tanto con el fin de adaptar estos sucesos a nuestra particular escala humana. A pesar de esto algunas cosas siguen quedando excluidas. Los continentes por ejemplo se desplazan casi a la misma velocidad que nuestras uñas cuando crecen, y no tenemos formas de retroceder en el tiempo millones de años para ver cómo América del Sur se separó de Africa. Por esto, tenemos que investigar con técnicas indirectas: comparar las características de los minerales que se encuentran de los dos lados, la forma de las costas, estudiar el subsuelo con instrumentos especiales y sólo de vez en cuando se producen enormes terremotos o desplazamientos de terrenos que muestran a las claras que el suelo no es tan firme como parece.

Con la evolución pasa algo similar. Cada vez que un ser procrea, su descendencia tendrá ligeras variaciones genéticas, y quizás algunos resultan más aptos al ambiente que otros. Pero se necesitan muchas generaciones para empezar a percibirse pequeños cambios. En los humanos es muy difícil percibir esto porque a lo largo de nuestras vidas sólo vamos a ser testigos de tres o cuatro, así que tenemos que observar necesariamente animales cuya tasa de reproducción sea mucho mayor. Los métodos indirectos de observación incluyen la comparación de la anatomía o genética entre especies que son muy parecidas y fueron separadas por ríos o, la observación de fósiles, la comparación de embriones y otras, pero la observación directa es más difícil.

{Relacionado en este blog: ¿Por qué la Evolución no es sólo una Teoría?}

La resistencia de las bacterias a los antibiótios es uno de los casos más documentados de evolución, y con el que los bioquímicos tienen que lidiar todos los días. Desde los años ’40, en que empezó a usarse la penicilina para curar infecciones en la Segunda Guerra Mundial, los científicos notaron que luego de un tiempo el antibiótico perdía efecto, por lo que había que producirlo de forma distinta. Lo que sucedía era que de las millones de bacterias que hay en los millones de pacientes tratados, algunas mutaban y aleatoriamente se hacían resistentes al medicamento. Cada vez que eso sucedía, era cuestión de tiempo para que esa variante tenga más éxito reproductivo que las demás y contagie a toda la población. Esta es una de las razones por las que sólo hay que tomar antibióticos cuando lo receta un médico.



Pero las bacterias son muy pequeñas, y queremos ver algo más tangible. Uno de los casos más notorios de evolución del que se tiene registró se descubrió en 2008. Entre Italia y Croacia hay dos islas que se llaman Pod Mrcaru y Pod Kopiste, en 1971 un grupo de científicos se estableció ahí, e introdujo en Pod Mrcaru cinco parejas de unas lagartijas que originalmente vivían en la otra y se alimentaban de insectos. En 1991 estalló la Guerra de Croacia y los científicos tuvieron que irse. No fue sino hasta 2008 que otro grupo volvió y encontró una población de más de 5000 lagartijas; mediante estudios genéticos determinaron que todas provenían de las que habían sido introducidas en el ’71.

La peculiaridad que tenían estos reptiles era que ya no se alimentaban de insectos sino de plantas. Tras docenas, quizás cientos de generaciones, las lagartijas se adaptaron al nuevo ambiente y desarrollaron musculatura alrededor de la válvula ileocecal (que se encuentra entre los sus estómagos), que les permite enlentecer la digestión de las hojas en las cámaras de fermentación, para permitir así procesar la celulosa de las plantas, algo que antes les resultaba imposible. Junto a esto también desarrollaron una mandíbula de mayor tamaño y fuerza. Es la primera vez que se documenta la aparición de una nueva estructura con funciones distintas a las originales en un animal en un lapso de tiempo tan corto.

Para seguirme en Twitter: @proyectosandia

Herrel et al, 2008. PNAS. Rapid large-scale evolutionary divergence in morphology and performance associated with exploitation of a different dietary resource
Italian Wall Lizards en Wikipedia
Lizards Rapidly Evolve After Introduction to Island
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domingo, 1 de septiembre de 2013

¿Podría la vida haber comenzado en Marte?


La noticia de que el científico Steven Benner afirmó que la vida podría haberse originado en Marte y luego llegado a la Tierra, no hizo más que levantar sospechas entre los más legos en la materia. ¿Cómo es esto posible? ¿En qué se basan los científicos para decir estas cosas? ¿Por qué no comparten las drogas?

El argumento de Benner es que el Boro y el Molibdeno, dos elementos fundamentales para la creación de moléculas de ARN, no podrían haber existido en la cantidad suficiente en nuestro planeta hace más de 3.000 millones de años, cuando se especula que comenzó la vida. Pero para llegar a esto tenemos que hacer una breve introducción.

Retrocediendo hasta el origen de la vida

La Teoría de la Evolución, popularizada por Darwin en 1859 y perfeccionada por otros científicos más adelante, explica cómo los individuos más aptos para un ambiente sobreviven, se reproducen y heredan a sus hijos sus características. A través de miles de generaciones comienzan a producirse cambios cada vez más grandes que puede terminar en que dos individuos con características diferentes no puedan reproducirse entre sí. Esto es lo que se denomina especiación, y explica cómo con el tiempo las especies cambian y se diversifican.

(en este blog: ¿Por qué la Evolución no es sólo una teoría?)

Si comenzáramos a retroceder en el tiempo podríamos ver cómo las ramas del árbol de las especies se van uniendo y nos encontraríamos con que por ejemplo, todos los mamíferos (unas 5486 especies) descendemos de un ancestro común que pobló la Tierra hace unos 200 millones de años. Tanto esos mamíferos como los reptiles y anfibios que convivían en ese período, se desprendieron de los primeros anfibios que tocaron tierra firme hace 300 millones de años. Y estos surgen de alguna especie que descendió de los primeros seres multicelulares complejos que aparecieron en la llamada “Explosión Cámbrica”, hace entre 542 y 530 millones de años.



El camino hacia atrás de la Evolución nos lleva a encontrar organismos cada vez más simples. Los estudios geológicos muestran que la atmósfera se llenó de oxígeno hace unos 2200 millones de años, creado probablemente por microorganismos que hacían fotosíntesis, y las primeras alteraciones químicas de origen biológico en rocas datan de aproximadamente 3800 millones de años atrás. Se cree que ahí comenzó la vida en la Tierra. Pero, ¿Cómo?

En algún momento las moléculas inorgánicas simples se conectaron de cierta forma que crearon estructuras que podían reproducirse. Uno de los primeros experimentos para intentar verificar si algo así era posible fue realizado en 1953 por los químicos norteamericanos Stanley Miller y Harold Clayton Urey. Los científicos colocaron metano, amoníaco, hidrógeno, dióxido de carbono, nitrógeno y agua (todos elementos que se encuentran en abundancia en nuestro planeta), y lo sometieron a altas temperaturas y descargas eléctricas, simulando lo que podría haber sido el clima en esa época. Luego de un tiempo vieron cómo se formaban sustancias orgánicas como glucosa, ácido acético y otros pilares básicos de las proteínas. Otros científicos repitieron el experimento más adelante y también obtuvieron ácidos nucleicos.

Volcanes, rayos cósmicos, meteoritos y todo tipo de químicos disueltos en el agua. Un lugar poco amigable para el fotógrafo.

En los años 1980 el bioquímico Günter Wächtershäuser propuso que la fuente de energía para producir las reacciones podría no haber venido de rayos, sino de reacciones químicas. Y en 2002 Martin y Russell propusieron que las reacciones podrían haberse dado en chimeneas submarinas. Los experimentos progresan pero al día de la fecha nadie ha logrado sintetizar una célula, o alguna estructura autorreplicable desde elementos inertes. La evolución muestra que todos los seres vivos vienen de esa estructura original, pero, ¿Y si esa estructura no se creó en nuestro planeta sino que vino de otro lado?

La creación primigenia puede haberse dado en otro planeta, o incluso en el espacio: en la superficie de algún asteroide o cometa. La hipótesis de que la vida comenzó afuera de nuestro planeta se llama exogénesis, y la idea de que vino a instalarse aquí, panspermia.

El hecho de que la vida haya surgido fuera de nuestro planeta no resuelve el misterio del origen de la vida, sino que lo traslada a algún otro lugar desconocido. Y crea la nueva pregunta de qué lugares podrían ser habitados por microorganismos.

Desde los años ’80, muchos biólogos se han dedicado a investigar cuáles son las máximas temperaturas, presiones y condiciones de acidez que puede soportar la vida. No sólo para saber si podrían resistir las extrañas condiciones de otros planetas o lo inhóspito del espacio, sino también la violencia del impacto de un meteorito. En esta búsqueda han encontrado una gran variedad de microorganismos a los que denominaron extremófilos. En Wikipedia hay una interesante lista de diferentes extremófilos conocidos, y qué "poder especial" tiene cada uno: vivir en zonas de pruebas nucleares, el fondo del océano, ácido hirviendo o el exterior de naves espaciales.

Un nuevo punto para la exogénesis

Según Steven Benner, el Boro y el Molibdeno son dos elementos fundamentales para evitar que la mezcla de moléculas orgánicas y calor se conviertan en alquitrán. El análisis de un meteorito marciano mostró que hubo boro en aquella época, y ahora también se cree que pudo haber algún óxido de Molibdeno.

Y por otro lado, el agua resulta ser muy corrosiva para biopolímeros como el ARN, ADN y las proteínas, e impide la formación de altas concentraciones de Boro. De acuerdo a los últimos descubrimientos del Curiosity, en Marte había muchos de estos elementos, y el agua corría en ríos pero sin inundar casi todo el planeta como sucedía en la Tierra.

(en este blog: 10 cosas que hay que saber sobre el Curiosity)

Sólo queda esperar para ver si se pueden confirmar los datos con nuevas observaciones, y de forma ideal, ver si se puede hacer un experimento al estilo del de Miller y Urey que nos lleve más lejos.

Lo más probable es que nunca sepamos realmente cuándo se originó la vida. La historia del universo es bastante larga, y la autorreplicación de una secuencia de moléculas dura un instante. Pero los nuevos descubrimientos parecen ir acotando las posibilidades, y plantean preguntas cada vez más interesantes.

Artículo publicado originalmente en Naukas
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miércoles, 10 de julio de 2013

"Mis inventos han salvado a miles de personas"



Federico Benetti es un cardiocirujano oriundo de Rosario, Argentina. En su larga carrera desarrolló muchas ideas y procedimientos quirúrgicos que salvaron la vida de miles de personas. Actualmente cuenta con 31 patentes de invención, docenas de publicaciones científicas en revistas especializadas y más de 500 presentaciones, ha entrenado a miles de cirujanos en más de 45 países y actualmente es presidente de la Fundación Benetti en esta ciudad.

Lo conocí en una TEDx, y me abrió las puertas de la clínica para contarme un poco de su historia. Me sorprendió encontrarme con un personaje que marcó varios hitos en la historia de la medicina moderna, con paredes cubiertas de diplomas, estatuillas y premios, y que esté tan dispuesto a compartir todo lo que sabe.

-¿Cuáles considera que son los tres logros más importantes de su carrera en la cirugía coronaria?

-Desarrollé muchas cosas a lo largo de los años, pero podría nombrar algunas. La cirugía coronaria sin circulación externa se hizo mundialmente conocida luego de su publicación en 1990 en una revista especializada donde se documentó lo bien que funcionaba luego de haberse realizado con más de 700 pacientes.

-¿En qué consiste?

-Hasta principios de los ‘80, cuando se iba a hacer un bypass, había que parar el corazón y hacer circular la sangre por una bomba extracorpórea con todos los pacientes. Esta técnica resultaba en una lenta recuperación y tenía muchos efectos secundarios, con un alto porcentaje de enfermos.
En una ocasión, cuando estaba por hacer un bypass, decidí no parar el corazón ni conectar la bomba. Pude hacer todo correctamente. El paciente se recuperó mucho más rápido y cuando me di cuenta había inventado una nueva técnica quirúrgica (que después supe que se había realizado anteriormente de forma ocasional). Tuvieron que pasar varios años para mejorar la técnica y seguir investigando y por eso se terminó publicando en 1990.

-¿Y luego siguió investigando en esa línea?

-Sí, porsupuesto, y esto me llevó a desarrollar otro de los grandes logros de mi carrera, la cirugía de Midcabg en 1994. Es una operación mini invasiva de bypass coronario. Normalmente hay que hacer un corte bastante grande del esternón, que luego genera dolor y una larga recuperación. En este caso, hacemos una pequeña incisión entre las costillas con el corazón latiendo.
Y el tercero es el desarrollo de la cirugía de Miniopcabg de la cual también tengo la patente. Está asignada a una empresa que la comercializó en ese momento pero figuro yo como el creador. La filosofía es similar a la anterior: ser lo menos invasiva posible. Pero la incisión se hace en la parte inferior del esternón y no en el espacio intercostal. Esto tiene como ventajas producir menos dolor aun, y por lo tanto una más rápida recuperación. Y además, facilita el acceso a la cavidad cardíaca en caso de que haya alguna complicación.
En 1997 realicé el primer bypass coronario ambulatorio del mundo con esta técnica, aquí en Rosario, en la Fundación (Benetti).

-¿Y qué sería ambulatorio?

-Que el paciente fue dado de alta a las 22 horas de realizada la intervención.

-¿Cómo ha progresado el mundo de la cardiología desde entonces?

-Las tres técnicas tuvieron mucho impacto a nivel internacional, y tuve la oportunidad de recorrer el mundo para entrenar a miles de cirujanos en más de 45 países y hoy más del 20% de las cirugías cardíacas del mundo usan estas técnicas.
Si uno lo analiza, se han salvado muchísimas personas gracias a esto: desde el principio funcionó mucho mejor que lo que se hacía, y se operaron más de dos millones de personas. También es cierto que con el paso de los años la cirugía convencional con circulación extracorpórea mejoró mucho, pero se ha demostrado que en pacientes de mayor riesgo, y en el largo plazo, Midcabg y Miniopcabg resultan ser más eficientes. Y además, las dos son la base del tratamiento híbrido, que consta de hacer un bypass en algunas arterias, y stents en otras.

-¿Se ha adentrado en otros campos de investigación?

-Sí, en varios. En 2003 operé al primer paciente del mundo con aplicación de células madre y bypass. El principal problema del corazón es que en ocasiones las cosas no se pueden solucionar con un bypass o stent porque el músculo está muy enfermo, y se necesita un transplante. Que empezamos a hacer en los ‘80 en Rosario.
Al principio la situación era muy complicada porque no estaba claro el concepto legal de muerte. Los abogados no entendían que el cerebro podía morir y el corazón no (y viceversa). Recuerdo que en el ‘79 estaba en una reunión, y uno de los legistas sufrió un paro cardíaco. Lo tuve que reanimar y lo llevé a hacerse un estudio. Al final se salvó y hoy sigue vivo, pero eso fue un poco lo que ayudó a que se den cuenta de que el corazón puede estar vivo o muerto de forma independiente al cerebro, y abrió la posibilidad de comenzar con los trasplantes en el país mediante la formación del Instituto Nacional Central Unico Coordinador de Ablación e Implante, Incucai.
Al año siguiente Favaloro y su equipo hicieron los tres primeros en Buenos Aires, y luego nosotros en Rosario, el 11 de febrero de 1981. El nuestro fue en ese momento el que tuvo tiempo de isquemia más prolongado.


-¿Y eso es?

-Que pasaron varias horas entre que extrajeron el corazón del donante y lo colocamos en el nuevo paciente. También fue en ese momento el paciente que más vivió de todos. Siempre considerando que en esa época no teníamos el conocimiento ni medicamentos como la ciclosporina para evitar el rechazo del receptor que tenemos ahora.
Hoy en día son operaciones rutinarias y regladas por modernos protocolos, drogas y experiencia, pero por desgracia nunca va a haber tantos donantes como gente que los necesita.

-Hace poco se publicó una noticia de que en Argentina creció el número de donantes, y en 2012 se hicieron 105 trasplantes cardíacos.

-Sí, pero se mueren y se van a seguir muriendo miles de pacientes en la lista de espera aquí y en todo el mundo. En Estados Unidos se realizan unos 3500 trasplantes cardíacos por año, pero se mueren 300.000 esperando uno.
Los trasplantes salvan a muchos pero no son una solución a gran escala. Como te decía, uno de los campos en los que seguimos investigando son las células madre. En 2010 fuimos los primeros (y todavía los únicos) en implantar células madre embriofetales en pacientes con insuficiencia cardíaca (Direct myocardial implantation of human fetal stem cells in heart failure patients: long-term results).

-Me imagino que habrá cierta resistencia desde algunos sectores sociales, ¿no?

-Sí, las investigaciones con células madre están muy trabadas en muchos países por la presión que ejercen diversos grupos. Hay que tener en cuenta que la principal fuente de células madre son embriones humanos.

-¿Y el premio Nobel de medicina de 2012 no fue sobre este tema?

-El doctor Yamanaka recibió el Nobel por sus investigaciones sobre cómo reprogramar células normales del cuerpo para que sean pluripotenciales, y así evitar el problema ético (y legal) de usar fetos. Esto va a hacer avanzar la medicina enormemente en los próximos años. Las posibilidades son infinitas.

-El futuro de la medicina no va a tener que apuntar sólo al uso de mayor tecnología, sino también a un uso más racional de lo que ya tenemos hoy, ¿no?

-Sí, exacto. Uno de los grandes problemas es que hoy en día un 42% de las enfermedades que nos matan se deben a no tener en cuenta los factores de riesgo como la mala alimentación, el sedentarismo o el cigarrillo. Un 28% tienen causas genéticas, y si bien se ha avanzado mucho en mejorar la calidad de vida de las personas, no todas se pueden curar. Un 19% son causadas por alteraciones de nuestro ambiente, desde enfermedades producidas por el lugar donde trabajamos hasta por la contaminación de las ciudades. Y sólo un 11% es la medicina asistencial, las enfermedades sobre las que podemos trabajar los médicos.
Lo curioso es que un 80% del presupuesto mundial en salud se gasta en ese último 11%. Es una distorsión enorme, hoy en día muy pocos se preocupan por ir a un nutricionista o un gimnasio para estar bien, pero luego gastan fortunas en intentar solucionar los problemas producidos por no prevenir. A la humanidad le falta mucha educación con respecto al valor de la prevención, ese va a ser uno de los mayores desafíos que tendrán que enfrentar los sistemas de salud.

@proyectosandia

Otras entrevistas:
Doné sangre y no fue tan terrible como creía
Un vehículo eléctrico casero de 6000 dólares
Hugo Bonito: un astrólogo entrevistado por un escéptico

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domingo, 12 de mayo de 2013

Cómo cepillarse los dientes, dormir y llorar en la Estación Espacial

Tracy Caldwell Dyson en la Cúpula de la ISS, 2010


Desde el vuelo de Yuri Gagarin en 1961 y hasta el día de hoy, 530 afortunados de todo el mundo han viajado al espacio exterior y permanecido allí una estadía promedio de 54,71 días cada uno. En este preciso instante hay 6 personas (ver http://www.howmanypeopleareinspacerightnow.com/) en la Estación Espacial volando a 400Km de altura y 28.000Km/h sobre nuestras cabezas.

Tal vez una de las cosas que más curiosidad genera la vida en el espacio (más allá de los increíbles paisajes, ver la Tierra frente a la inmensidad del profundo Universo y divagar filosóficamente), es cómo viven el día a día estos personajes. Aunque no nos demos cuenta, nuestra vida cotidiana se basa en tener gravedad. Caminar, dormir, limpiarnos, ir al baño, comer, beber, o incluso tener sexo son situaciones que pueden tornarse complicadas si no tenemos una fuerza invisible que nos empuje hacia el suelo. Aunque para ser precisos, en la Estación Espacial sí hay gravedad, pero está perfectamente contrarrestada por la inercia (o la "fuerza centrífuga"), al girar tan rápido alrededor del planeta.

Unos años atrás había publicado un breve artículo explicando Cómo se pesan los astronautas en el espacio. Durante el último mes el canadiense Chris Hadfield se la pasó subiendo videos de cómo es el día a día, y estos son algunos:

Dormir

Dado que no hay gravedad, en los habitáculos no está definido el "abajo" y el "arriba", por lo que los instrumentos se disponen de la mejor forma para ahorrar espacio. Las camas son como pequeñas carpas para tener un poco de privacidad, y adentro hay una especie de bolsa de dormir que se ata a la pared para que uno no salga flotando en cualquier dirección.



Video: Sleeping in space

Hacer un sandwich

El astronauta explica que no usan pan convencional, porque las migas saldrían flotando por todos lados y si bien hay filtros de aire que se encargan de esas cosas, sería ensuciar todo innecesariamente. Para solventar ese problema usan "tortillas". En el video es divertido ver cómo tienen utensilios especialmente adaptados. "No puedo abrir el paquete de mantequilla de maní, pero por suerte tenemos tijeras espaciales", dice el astronauta, refiriendose a una tijera normal que simplemente está atada para no perderse. El envase de miel tiene en la punta pegado un trozo de abrojo/velcro, con el mismo fin. Y al respecto de esto, hace notar que la burbuja de aire no está "arriba" sino en el centro. En otro video muestra cómo rehidrata un sachet de espinaca.



Video: How to make a peanut butter and honey sandwich in space

Cepillarse los dientes

Embeben un poco el cepillo con agua (la tensión superficial se encarga de mantener el líquido entre las cerdas), luego la pasta (convencional, sin importar si es o no tricolor), y finalmente... se tragan la mezcla. No es muy agradable, pero tampoco hace mal, y escupir sería generar suciedad innecesaria.



Video: How to brush your teeth in space

Llorar en el espacio

Esto viene a cuento de que según un mito urbano no se puede hacer. En el video, el astronauta no llora porque no le surgió en el momentó, pero simula la situación con una gota de agua en la cara. La tensión superficial hace que las gotas se queden en la cara, para rematar con un profundo: "Si no hay gravedad, las lágrimas no caen".



Video: Can you cry in space?


Recorriendo habitaciones, baño y cocina

En este otro video, Sunita Williams recorre varios habitáculos. Entre ellos se encuentran el baño con una manguera aspiradora para hacer lo número uno, y el trono para lo número dos. El hoyo es bastante pequeño así que "hay que tener buena puntería", en palabras de la astronauta.

El recorrido es interesante para ver cómo es una "nave espacial" por dentro, que no es como en las películas. Hay escaparates, notebooks, e instrumentos de todo tipo colgando de las paredes.



Video: Kitchen, Bedrooms and the Latrine

Y finalmente este video musical, que creo que es el primero grabado enteramente en gravedad cero. Se trata de Space Oddity protagonizado por el chiflado de veníamos viendo hasta recién. Donde se muestran los depósitos de trajes espaciales y la Cúpula de observación que encabeza el artículo.


Video: Space Oddity

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