sábado, 25 de junio de 2011

Luna y fertilidad ¿hay alguna relación?

Con sólo googlear "luna fertilidad" podemos encontrar miles de blogs y foros femeninos en los que opinólogos de diferente categoría hablan de una extraña y mística relación entre ambas. Que la Luna regula el ciclo fértil o que tener sexo en días de Luna llena, o nueva, o creciente aumenta las posibilidades de quedar embarazada. En este caso difícilmente se haga mucho énfasis en la "Luna menguante" (¡cómo un astro que está muriendo va a tener fuerzas para dar un hijo! ¿?).

Lo cierto es que la influencia de los astros sobre las personas no es mayor a la luz y el calor que nos da el Sol, y las mareas provocadas por el Sol y la Luna (que si estamos en la playa y calculamos mal, pueden ahogarnos). Cada algunos cuantos años explota una estrella e ilumina todo el cielo nocturno, o también puede caer un trozo de roca y destruir una ciudad. La idea es que, mal que le pese a los astrólogos, no existe ninguna influencia directa entre los astros y nuestra personalidad, ni tampoco, la fertilidad de las mujeres.

¿De dónde proviene el mito entonces? Desde hace miles de años se relaciona a nuestro satélite con la fertilidad: la palabra menstruación viene del latín mensis (mes), muy relacionado con el griego mene (luna).  Sucede que el período de lunación (el tiempo que tarda nuestro satélite en volver a la fase original), es de 29,53 días, mientras que el ciclo menstrual aproximado de la mujer es de 28 días.

¿Puede haber alguna relación directa entre el ciclo menstrual de la mujer y el ciclo lunar? Muchos astrólogos y demás pseudocientíficos creen que sí, pero lo cierto es que claramente no puede haberlo. Dicha coincidencia realmente no existe: por más parecido que sea 28 a 29,53, y considerando un caso utópico en que el ciclo de la mujer funcione como un reloj suizo, vamos a tener un desfase luego de algunos ciclos.

Dentro de los mamíferos, el período estral (de fertilidad) de los chimpancés es de unos 37 días, el de las ovejas 16 y el de las perras, 6 meses. En los conejos ni si quiera existe, ya que el sistema se activa algunas horas después de la copulación. El del orangután y las zarigüeyas sí es parecido al nuestro (alrededor de 28 días). En otros animales, y en otros reinos (hongos, plantas) los seres vivos se reproducen de formas mucho más extrañas que merecerían varios libros para ser explicados. Pero no hay ninguna relación perceptible con los ciclos lunares.

La tasa de natalidad también se suele relacionar directamente con los períodos lunares, no es extraño escuchar que con Luna llena nacen más bebés. Por suerte, siempre hay científicos dispuestos a investigar para comprobar o refutar las afirmaciones más extrañas.

En 1959, Walter y Abraham Menaker analizaron 510.000 nacimientos en la ciudad de Nueva York, y encontraron que dos semanas después de la Luna llena, había un incremento del 1% sobre el promedio. Pero repitieron el estudio con otro medio millón de nacimientos en el 67, y encontraron una tendencia del 1% durante la Luna llena. En el 73 otros doctores analizaron nuevos datos, y encontraron un incremento (también del 1%) en unos días antes de la Luna llena. Siendo todos los resultados contradictorios entre sí, se deduce que esos incrementos se deben a otros factores.

Finalmente, en 2001, el astrónomo Daniel Caton analizó 70.000.000 de nacimientos en Estados Unidos y no encontró ninguna correlación entre los nacimientos y la Luna.

Si bien hoy en día sabemos que no hay ninguna relación entre los dos sucesos, lo más probable es que el imaginario popular quede totalmente intacto. El problema es que, como siempre, nuestro cerebro no es una máquina perfecta. Siempre intentamos encontrar relaciones donde no las hay, como en el caso de la pareidolia (ver caras en manchas de humedad y figuras abstractas).

En el caso de la Luna y la fertilidad, encontramos la falacia cum hoc, ergo propter hoc que en latín significa con la cosa, por lo tanto, a causa de la cosa. Es decir, cuando hay dos sucesos que más o menos vienen juntos, tendemos a creer que uno es causado por el otro. Muchas veces esto es cierto, pero en otras ocasiones es al revés, en otras son los dos sucesos consecuencia de un tercero, y en otras (como en este), no hay relación alguna y no es más que una simple coincidencia.

*Muchos dicen que si un artículo puede ser resumido con un simple y llano No, ni siquiera debe ser escrito, pero en este caso valió la pena hasta para mí, que creí que sabía la respuesta pero tuve que investigar mucho más de lo que originalmente pensaba.



Más fuentes: Cultura y menstruación, Ciclo menstrual: asociaciones etimológicas y biológicas, ¿Cuál es la relación entre la Luna y la menstruación?

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9 comentarios: on "Luna y fertilidad ¿hay alguna relación?"

Jorge A. Berrueta dijo...

Esta entrada me viene per-fec-ta para pasársela a un amigo mío, que la otra vez le estaba discutiendo esto mismo. Lo que más me desconcertó fue que el pibe es escéptico, ateo y toda la bola, igual que nosotros. Pero como que tuvo un desliz con esto. Naturalmente, él no argumentaba que se debía a influencias de energías místicas, pero inventó otra cosa con acento más "cientificista". Propuso como posible hipótesis que, en la edad de las cavernas, los machos de la tribu, cuando había luna llena, tenían menos necesidad de vigilar y permanecer despiertos (porque había más luz que alumbraba el exterior), y por lo tanto podian entrar a la cueva y relajarse con las muchachas. Debo aclarar (para no faltar a la verdad) que fue una simple hipótesis de su parte, o sea, no es que realmente lo creyera, sino era una explicación que en principio consideraba posible. Yo, claro, le respondí que si eso fuera cierto, entonces los ciclos menstruales de todas las mujeres estarían sincronizados "en fase". Y que además era muy barato recurrir a una explicación basada en comportamientos de la edad de las cavernas; algo recontra gastado. También le insistí una y mil veces que el sólo hecho de que ambos ciclos fueran similares en duración, no hacía necesario en lo más mínimo que estuvieran relacionados. Pero no hubo caso. Al pibe le asombraba que los ciclos fueran tan parecidos, y no lo podías sacar de eso.
Cuando le pase el link de esto... probablemente su opinión no cambie, pero por lo menos lo hago sentir más solo. Muahahahaha... qué cruel que soy.

Jorge A. Berrueta dijo...

Por cierto, muy interesante el detalle sobre el sistema reproductivo de los conejos.
Aguante Copito!! (sí, me sé el nombre de tu mascota).

alter_ego dijo...

"el astrónomo Daniel Caton analizó 70.000.000"

¿70 millones de nacimientos? ¿Esta cifra es correcta?

Ezequiel Del Bianco dijo...

Jorge: hay correlaciones tan extrañas entre diferentes cosas que podría tener sentido, pero como decís, una consecuencia directa sería que todas, o por lo menos una gran mayoría estuviesen sincronizadas de alguna forma; otra sería que muchos otros animales con hábitos de caza deberían tener ciclos similares (algo que no se observa). Finalmente, el hecho de que en tantos millones de casos no se haya encontrado nada le pone un punto final a estas especulaciones (por lo menos hasta que alguien haga un nuevo estudio y saque nuevas conclusiones, pero a estas alturas creo que sería como rever la teoría de la Tierra plana..

alter_ego: según el enlace del astrónomo, para el estudio se usaron datos de natalidad de EEUU, tomados a lo largo de 20 años por el Natality Statistics Branch of the National Center for Health Statistics, y sí, fueron 70 millones de nacimientos.

Anónimo dijo...

Sin embargo, en animales; por ejemplo en moluscos o en vegetales sí hay relación entre la calidad de la luna y la producción de hormonas modificando o mejorando el sabor.

Carito dijo...

Como obstétrica puedo asegurarles que obviamente es una falacia. Pero les sorprendería ver cuánta gente cree en estas cosas, y cuantos disque-profesionales han asesorado a parejas que buscan un embarazo con este tipo de consejos ridículos. Las hormonas son las principales reguladoras de la fertilidad, y su produccion está supeditada a muchos factores, desde la alimentación hasta la herencia, desde mutaciones o enfermedades adquiridas hasta alteraciones de la psique (Cuadros depresivos o el stress pueden alterar los ejes de regulacion hormonal y producir anovulacion o amenorrea, es decir, no menstruar), factores ambientales, pero jamás esto que se menciona. Lo que pasa es que historicamente se considero al embarazo como las "nueve lunas" y considerando la importancia que antiguas sociedades le daban a los astros, y que la maternidad era un simbolo de poder y capacidad, no es raro que todavia haya gente que piensa esas cosas. Asi como hay gente que dice "me voy a cortar el pelo en cuarto creciente, asi me crece mas"....

edgar dijo...

He escuchado a personas decir que cuando es Luna llena se ponen de mal humor, (hasta les sugieren a su familiares de que en esos días ni les hablen), es lamentable ver como se sugestionan con estas cosas.

César G. Herrerías dijo...

En mi opinión una cosa es afirmar que existe una relación entre los ciclos lunares y la fertilidad de la mujer, cosa totalmente falsa, y otra muy distinta decir que puede existir relación entre la duración del ciclo lunar y el ciclo menstrual. Desde sus orígenes como especie, el ser humano siempre ha dependido de los ciclos estacionales y climatológicos. A igual que muchas otras especies, ha adaptado sus pautas de comportamiento a estos ciclos con el fin de optimizar su acceso a los recursos y aumentar su probabilidad de supervivencia. El conocimiento de las estaciones, resulta determinante a la hora de tomar decisiones respecto a aspectos fundamentales como la caza o las migraciones. Y el ciclo lunar es el referente natural que permitie medir el tiempo con cierta exactitud. Sobre el acoplamiento entre ciclo lunar y ciclo menstrual pudieron existir presiones culturales que forzasen su sincronía. Es un hecho científico que el ciclo menstrual puede tener variaciones en su duración como respuesta a factores externos, como una situación de estres, o el acoplamiento de los ciclos de las mujeres que conviven. No olvicemos que la comunicación por medio de feromonas existe y que neurohipófisis y adenohipófisis están conectadas. Saludos y enhorabuena por el blog.

Héctor dijo...

Una pregunta: respecto a las plantas, ¿se sabe si es verdad lo de que hay que sembrarlas con luna llena o también se debe al imaginario?

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